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Las preguntas de la @sextaNoticias

“En unas horas la misión española en Afganistán habrá concluido, han sido once años de presencia de nuestras tropas con un centar de bajas y ahora que nos volvemos, surge una pregunta ¿qué va a pasar con los afganos que han trabajado como traductores para nuestros soldados? Dicen que están amenazados por los talibanes, pero el gobierno no aclara en qué situación se quedan y si pueden pedir asilo”, a poco menos de dos minutos -noticia incluida- reducía en televisión, la conductora de La Sexta Noticiasen su primera edición, los  10 años de una guerra, no de cualquier guerra, de aquella bárbara que comenzó el por entonces inquilino de la Casa Blanca, George W. Bush en su salomónica “guerra contra el terrorismo”, secundada por países europeos como España o Inglaterra.

Y daban paso a esta información:
No me explico cómo la supuesta cadena de izquierdas en España puede quedarse ahí, en la periferia de un conflicto que no resolvió ningún problema en Iraq y Afganistán, si no que ha levantado más ampollas entre las minorías étnicas de dichos países. Si diariamente duramente 10 años hemos oído “coche bomba en Iraq, suicida en Afganistán” hasta el cansancio, por estas fechas ya ningún medio quiere meterse en ese meollo porque claro, ahora el foco informativo está en Siria, en Egipto o en cualquier rincón que llene sus noticieros de imágenes dignas de Hollywood, de miseria, hambre y talibanes locos.

Es coherente preocuparse por quienes ayudaron al Ejército español en tierras afganas o en cualquier otra, pero sólo hacerse esa pregunta. ¿En serio es la única pregunta? Sólo me voy a formular algunas no para que las responda ningún canal de televisión, sino por el simple hecho de demostrar cuántas otras muchas hay, pero prefieren callarse la respuesta:

¿Qué se ha logrado después de tantos años en esta guerra?

¿Cuántas personas no-españolas, afganos –mujeres, niños y ancianos- han muerto en esa cruzada contra el terrorismo?

¿Por qué razón siguieron en esos países si el líder de Al-Qaeda, Osama Bin Laden estaba en Pakistán?

¿La guerra contra el terrorismo ha acabado con Al-Qaeda o sólo ha echado más leña al fuego a unos islamistas que no entienden de métodos pacíficos?

¿Han visto un mapa y se han fijado que Iraq y Afganistán tienen justo en el medio a Irán?

¿A cuánto asciende la destrucción de las infraestructuras en estos países?

¿Quiénes van a reconstruir Iraq y Afganistán o es que acaso no importa?

¿Ha mejorado el nivel de vida y las libertades civiles en estos países? ¿Ha llegado la democracia a buen puerto?

¿Es más tranquilo hoy el Medio Oriente o sigue siendo una zona de conflicto?

¿Seguro que han ganado la guerra? ¿O mejor cuánto han ganado en contratos económicos en estos países?

De momento se me han ocurrido unas diez preguntas al aire, pero de ponerme a investigar a fondo y no escribir por desahogo –como hago ahora que llevo con esta espina desde el 25 de septiembre- habría muchas otras dudas que cualquier ciudadano podría hacerse sobre el conflicto de Afganistán e Iraq. Una pena que la línea de izquierda de esta cadena en España, sea “visible” sólo dentro de España y se quede para contribuir a las peleas de gallos entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) contra el Partido Popular (PP) que hoy gobierna como todos una camajanes, y no se atreva a cambiar el discurso mediático de las cadenas occidentales.

P.D. No pongo el video de La Sexta, pero si quieren ser minados por publicidad pueden verlo en el modo salón de Atresmedia La Sexta Noticias 25 de septiembre. El noticiero está dividido en tres partes, antes de comenzar tres publicidades seguidas y en cada corte otras tres –de alguna manera se tienen que ganar el pan esta gente-, el fragmento citado está al inicio de la tercera parte, justo después de un enlace con Gibraltar y antes una noticia sobre el franquismo. Aquí las noticias internacionales las reducen a mínimos y las más relevantes suelen ser videos de YouTube. 

“Periodismo de rigor” de LaSexta. 

De cuentos, brujas y monstruos

No iba a poner en el título de todo y cuanto escribían los hermanos Grimm. La imaginación de Jacob y Wilhelm era tan prolífera, como las adaptaciones que se han hecho a más de un formato, tanto escritas como por la industria audiovisual. Las más recientes llevadas a la pequeña pantalla son Once Upon a Time y Grimm, adictivas para muchos, indicativas para otros que los guionistas de Estados Unidos se están quedando sin ideas, yo soy de quién las agradece ¿y tú?

Cada una en su línea engancha: Once Upon a Time marcada por las princesas y sus príncipes, las brujas, los genios, todo el universo que Disney ha explotado durante años y llevamos en la genética. Grimm, más oscura, sigue la línea de series de éxito: detective de policía con ayudante estrafalario, oculta el gran secreto, como no podía ser de otra manera, de ver monstruos como sus antepasados los Grimm.

Once Upon a Time, Érase una vez, 2012

Mentiría si dijera que me he leído todos y cada uno de los cuentos de los Grimm, muchos de los cuales son cuentos populares adaptados y recopilados por ellos, para que después hablen hoy de plagio, pero gracias al cine y la televisión he visto a la Caperucita Roja, el lobo, la abuelita y los hermanos Hansel y Gretel más de una vez y con distintas apariencias.

No obstante, gracias a Once Upon a Time, algunos de estos personajes ya estarán ligados a una cara y prototipo determinado. En los 22 episodios de la primera temporada, aunque a veces la serie se hace más larga y lenta, los guionista Adam Horowitz y Edward Kitsis, creadores de Lost -¿se acuerdan? imposible olvidarla-, construyen un mundo de hadas en la actualidad, si es que hoy se puede. 

Con Blancanieves y el príncipe, la apasionante madrastra, nunca he querido tanto a la chica mala de la manzana, articulan un guión donde tienen cabida todas aquellas historias que nos contaban de pequeño y acompañan nuestro imaginario de cuentos de hadas, incluso otras menos populares como la de Rumpelstilzchen o el Enano Saltarín.

En realidad, la protagonista es la hija de Blancanieves, con toda la falta de fe latente hoy y un hijo que entregó hace unos años, menuda familia salida de cuentos de hada. Los clichés funcionan con los cuentos de entonces y los de ahora.

Grimm, serie de TV
Por su parte, en Grimm, con menos hadas y más monstruos, un detective descubre que es de la familia más temida por los más temidos: hombres lobos, vampiros y todas las criaturas imaginadas -ahora con nombres nuevos y raros, no esperen que me acuerde-. Su primera temporada también tiene unos 22 episodios también, introducidos cada uno por un fragmento de un cuento de los Grimm y ensalzados con momentos de miedo, da miedo en serio, humor y drama. 

Un detective de pueblo en Oregon descubre que tiene el poder de ver a criaturas sobrenaturales, aquí llamados wesen. Al cambio de nombre, cada especie wesen con uno más raro, agregan una organización secreta que deja a las Naciones Unidas en una pésima posición. En el Verrat mantienen el balance de las especies, impidiendo incluso la ayuda entre ellos, la reproducción y mucho menos dar la mano a un Grimm.
Como si fuera poco, existe otra organización Laufer que no reconoce la autoridad de Verrat. Y toda la historia gira en torno a uno de los últimos Grimm, el detective Nick Burkhardt quien se va enterar a lo largo de la serie de estos y muchos otros detalles gracias a un hombre lobo que vive en el pueblo. Pero, no se preocupen Caperucita está a salvo, al menos con este lobo…

Ambas series continúan con una segunda temporada por Estados Unidos y al parecer seguirán unas cuantas más hasta que el público quiera o surjan nuevas ideas y adaptaciones entre los guionistas. Hasta entonces seguiremos leyendo -viendo, tuiteando ¿acaso importa el cómo?- a los hermanos Grimm y de seguro algún otro proyecto aparece. 

De momento este 2012 será declarado Año Mundial de Blancanieves, pero ya hablaremos de eso en otro momento, nos vemos 😉

Érase una vez: Rumpelstilzchen

Rumpelstiltskin
Imagen por alishenciya-o

Las princesas, reinas malvadas y finales felices vuelven a estar de moda, ahora no gracias a la factoría Disney que siempre los tiene bajo la manga, si no a las series made in USA que ponen sus ojos en épocas pasadas ¿imaginadas? y la actualidad con Once Upon a Time o Érase una vez, en castellano. De entre los personajes de esta versión del siglo XXI, Rumpelstilzchen es para mí el menos conocido, por eso les traigo el cuento original de los hermanos Grimm, aunque -según la web Grimmstories.com– “estos solo retomaron el personaje antagonista principal de un cuento de hadas para su Household Tales en la edición de 1857”.

Y así narran los hermanos Grimm “El Enano Saltarín” o Rumpelstilzchen:

Cuentan que en un tiempo muy lejano el rey decidió pasear por sus dominios, que incluían una pequeña aldea en la que vivía un molinero junto con su bella hija. Al interesarse el rey por ella, el molinero mintió para darse importancia: “Además de bonita, es capaz de convertir la paja en oro hilándola con una rueca.” El rey, francamente contento con dicha cualidad de la muchacha, no lo dudó un instante y la llevó con él a palacio.

Una vez en el castillo, el rey ordenó que condujesen a la hija del molinero a una habitación repleta de paja, donde había también una rueca: “Tienes hasta el alba para demostrarme que tu padre decía la verdad y convertir esta paja en oro. De lo contrario, serás desterrada.”
La pobre niña lloró desconsolada, pero he aquí que apareció un estrafalario enano que le ofreció hilar la paja en oro a cambio de su collar. La hija del molinero le entregó la joya y… zis-zas, zis-zas, el enano hilaba la paja que se iba convirtiendo en oro en las canillas, hasta que no quedó ni una brizna de paja y la habitación refulgía por el oro.
Cuando el rey vio la proeza, guiado por la avaricia, espetó: “Veremos si puedes hacer lo mismo en esta habitación.” Y le señaló una estancia más grande y más repleta de oro que la del día anterior.
Rumpelstiltskin

La muchacha estaba desesperada, pues creía imposible cumplir la tarea pero, como el día anterior, apareció el enano saltarín: “¿Qué me das si hilo la paja para convertirla en oro?” preguntó al hacerse visible. “Sólo tengo esta sortija.” Dijo la doncella tendiéndole el anillo. “Empecemos pues,” respondió el enano. Y zis-zas, zis-zas, toda la paja se convirtió en oro hilado. Pero la codicia del rey no tenía fin, y cuando comprobó que se habían cumplido sus órdenes, anunció: “Repetirás la hazaña una vez más, si lo consigues, te haré mi esposa.” Pues pensaba que, a pesar de ser hija de un molinero, nunca encontraría mujer con dote mejor. Una noche más lloró la muchacha, y de nuevo apareció el grotesco enano: “¿Qué me darás a cambio de solucionar tu problema?” Preguntó, saltando, a la chica. “No tengo más joyas que ofrecerte,” y pensando que esta vez estaba perdida, gimió desconsolada. “Bien, en ese caso, me darás tu primer hijo,” demandó el enanillo. Aceptó la muchacha: “Quién sabe cómo irán las cosas en el futuro.” – “Dijo para sus adentros.” Y como ya había ocurrido antes, la paja se iba convirtiendo en oro a medida que el extraño ser la hilaba. Cuando el rey entró en la habitación, sus ojos brillaron más aún que el oro que estaba contemplando, y convocó a sus súbditos para la celebración de los esponsales.

Vivieron ambos felices y al cabo de una año, tuvieron un precioso retoño. La ahora reina había olvidado el incidente con la rueca, la paja, el oro y el enano, y por eso se asustó enormemente cuando una noche apareció el duende saltarín reclamando su recompensa.
“Por favor, enano, por favor, ahora poseo riqueza, te daré todo lo que quieras.” ¿Cómo puedes comparar el valor de una vida con algo material? Quiero a tu hijo,” exigió el desaliñado enano. Pero tanto rogó y suplicó la mujer, que conmovió al enano: “Tienes tres días para averiguar cuál es mi nombre, si lo aciertas, dejaré que te quedes con el niño. Por más que pensó y se devanó los sesos la molinerita para buscar el nombre del enano, nunca acertaba la respuesta correcta.
Al tercer día, envió a sus exploradores a buscar nombres diferentes por todos los confines del mundo. De vuelta, uno de ellos contó la anécdota de un duende al que había visto saltar a la puerta de una pequeña cabaña cantando: 
 “Hoy tomo vino, y mañana cerveza, 
después al niño sin falta traerán. 
Nunca, se rompan o no la cabeza, 
el nombre Rumpelstiltskin adivinarán!” 
Cuando volvió el enano la tercera noche, y preguntó su propio nombre a la reina, ésta le contestó: “¡Te llamas Rumpelstiltskin!” 
“¡No puede ser!” gritó él, “¡no lo puedes saber! ¡Te lo ha dicho el diablo!” Y tanto y tan grande fue su enfado, que dio una patada en el suelo que le dejó la pierna enterrada hasta la mitad, y cuando intentó sacarla, el enano se partió por la mitad.

Hasta aquí los hermanos Grimm, si te gustan los animados japones en YouTube, encontramos una versión de este cuento:

MÁS INFO:

  • Érase una vez se transmite en España por Antena 3 y AXN, si quieren más detalles de la serie pueden ver estos 10 puntos de Frikarte.com
  • web oficial, en la cadena americana ABC, Once Upon a Time 

Mad men: los locos más cuerdos

A esta serie llegué gracias a una conferencia en el EBE del 2011, la había oído, pero no me aventuraba con los años 60, tal vez por eso terminó en un canal casi desconocido de Estados Unidos, AMC. Soy franco: padezco de la triste idea de que lo viejo, por viejo, es malo, y loco yo, me estaba perdiendo una de las grandes series de esta década. 

Hoy por suerte soy uno de los locos que disfruta con el mundo de Don Draper, Peggy Olson y muchos otros publicistas o familiares de estos, por no decir las eventuales conquistas de unos y otros, que hacen atractivo el mundo de las oficinas. Parece difícil, pero el creador de esta serie, Mathew Weiner, ha dado un tono diferente al trabajo de oficina, no hace falta perderse en una isla, escaparse de una cárcel o resolver asesinatos para que la gente se enganche a una serie. 

Con ritmo a veces lento, pero aplastante, como reza el refrán del elefante, Mad men se cuela en nuestras vidas y nos hace sufrir con las malas ideas de Peggy, el desinterés natural de Don y nos irrita las maneras de niño rico de Pete Campbell. Todos tienen problemas y mira que es una afirmación muy absoluta, pero ciertamente en esta serie no queda cabeza sin cortar: los complejos, el dinero, la promiscuidad, la bebida, la ambición toca a cada uno de los personajes. 
Uno piensa que por llevar traje de cuello y corbata -además de cobrar una millonada para los ´60- son menos propensos a tener crisis existenciales, que otra persona. ¿Con ideas tan geniales para publicidad? ¿cómo no pueden manejar circunstancias tan sencillas de la vida? Pues el genio para algunos se limita a su trabajo, en esta serie para casi todos, aunque al final quien parece ser el menos cuerdo, Bertram Cooper, es quien lleva mejor su vida personal ¿o será que no la tiene?
Si uno lo mira fríamente Mad Men es un culebrón disfrazado con retoques impecables en edición, vestuario, ambientación y el mundo de la publicidad, principal pretexto para conducir la serie. A mí me tiene enganchado, como a muchos otros, pero la realidad es esa, aunque los críticos estén enamorados de ella y reciba multitud de premios donde quiera que vaya.

Culebrón o no, y ya sé que a muchos no les gustará la comparación, la serie destaca porque no nos presenta a los personajes de una manera cerrada, cuando menos lo esperas, alguien hace una trastada como Lance Pryce. Se acuerdan aquel pasaje bíblico donde Jesúcristo dice: ¿el que esté libre de pecado que tire la primera piedra?

Los muchachos y muchachas de Mad Men no podrían lanzar ninguna.

La serie es todo un éxito y no es que lo diga yo, se repite en todos lados, incluso el otro día un compañero en Twitter me decía “Mad Men es la hostia. De las mejores, y no conocida hasta hace poco”. Tengo mi teoría de por qué es “la hostia” y disculpen si me pongo filosófico, pero sin dudas la búsqueda de la felicidad es la primera y más fundamental de la humanidad.

Más allá del dinero que tengamos, por naturaleza buscaremos la felicidad y si no la encontramos en nuestra vida personal, la queremos en el trabajo, en la sociedad, por eso tratamos de ser los mejores y nos frustramos cuando no alcanzamos el éxito, necesitamos sentirnos amados y respetados por los demás, algunos no se conforman con una de las dos partes y lo quieren todo, aunque en el camino se carguen su relación, el amor o su misma persona.

Ahí radica el éxito de Mad Men, enfocar la búsqueda de la felicidad como una locura que no tiene solución, pero es posible, aunque tengamos que hacernos los más cuerdos ante la sociedad.

ENLACES:

Brujería en TV

Antes las quemaban, hoy tienen un programa en la televisión. 

Sí solo fuera  un programa y de madrugada, este fenómeno de “Teleayuda” como se llaman algunos canales de la TDT en España, no llegaría a los temas de este blog. Pero, son unas ocho frecuencias para mujeres, y hombres, que se autodenominan poseedores de esa “magia”, nunca mejor dicho, para conectar con el Más Allá.

La creencia en lo místico se remonta a inicios de la humanidad, cuando no existían explicaciones científicas para las enfermedades y las catástrofes naturales. Entonces, teníamos tal ignorancia que la única manera de explicar las cosas a nuestro alrededor era la brujería, los dioses y en general poderes ajenos a nuestro control.
No niego la existencia de ALGO superior a nosotros, y personalmente creo en muchas cosas también. En Cuba la religión católica y africana nos han hecho muy ricos en creencias: los yorubas, Dios, Cristo, Santos. Pero de ahí, a creer en estos personajes de la tele hay un buen tramo.

24 por 24, todos los días del año, bisiestos incluidos, estos muchachos de la Teleayuda o AstroTV, según la frecuencia, están ahí esperando a aquellas personas sin esperanza, en situaciones límites o simplemente que se sienten solas en casa y necesitan hablar con alguien. En esto los programas de radio por la madrugada se asemejan muchísimos con la Tele Brujería.

La necesidad de ser oídos lleva a algunos a gastar los pocos euros que tienen en este tipo de canales: unos 1.16 desde teléfono fijo y 1.51 euros por el móvil. Más caro sale ir al psicólogo, pero estos señores no tienen conocimiento ninguno de psicología, aunque algunos son muy listos, dejan caer cualquier cosa y quienes están necesitados son atrapados en su tela de araña.

Estafar siempre ha significado lo mismo, y tirar piedras al aire también. Solo con ver el horóscopo diario, nos damos cuenta de que ninguno dice nada malo o específico: “tendrás una sorpresa”, “ganarás dinero”, “harás un viaje”, “cuídate esas dolencias”. ¿Acaso sale algo fatalista? Aunque algunos se les va la mano. ¡Ay Sandro!

Como este señor, hay muchos a través de los canales VIT Channel, algunos de ellos con el nombre de TV Nacional en la TDT. Cualquiera que no viva en España y vea el panorama de estos canales, se llevará una muy mala impresión de cuánto ocurre por aquí. La cosa está mala, pero no vivimos en la Edad de Piedra. No obstante, ninguno de estos canales tiene licencias para transmitir, ojalá el gobierno los elimine pronto.

Lo peor es que en la madrugada de las grandes cadenas españolas, entiéndase Antena 3, Telecinco y todas las demás, la parrilla de programación es ocupada por este tipo de programas y otros de dudosa reputación como los Concursos Llame Ya o la teletienda, de eso hablaremos en otra ocasión. Si sumamos a las 24 horas diarias otras 4 horas más en casi 20 canales, tenemos solo Brujería en TV. ¿No habrá más nada que poner? ¿Hay necesidad de estos in-videntes?

Aprovecharse del mal ajeno es de personas sin escrúpulos, ahí lo dejo.

Generación audiovisual

Soy de la generación destinada a estar ante la televisión unas 4 horas diarias, a veces estoy muchas más, aunque con esto de la conexión a Internet, no presto atención del todo a la tele, pero ahí la tengo encendida, acompañándome, como antaño lo hacía la radio con nuestros abuelos. 
De haber nacido en los años 20 del pasado siglo, sí estamos en el XXI por si aún no caes, la radio sería mi principal referencia, y la literatura por supuesto, que sería de nosotros sin ese negro sobre blanco. Aunque cada vez más, la literatura queda en el olvido, pese a los intentos de renovarse con las nuevas tecnologías y poder llevar en nuestra tablet más libros que en la mochila.
Me gusta la radio, me encanta la literatura, pero donde me ponen una buena película o un serial de televisión, de calidad y sin publicidad -ay la publicidad- quedo rendido a sus pies.
Cada 1ro de Mayo, ese día en que vine al mundo, no tienen por qué saberlo, pero se los digo… pues mi madre me recuerda que cuando estaba con las piernas abiertas, asomando yo la cabeza, los doctores y enfermeras  miraban a la tele una película de una princesa o algo así. No tengo los detalles, pues mi madre le puso la cruz y yo nací con esa cruz de ser tele-adicto.
Soy así, no tendría ni que justificarme con el día de mi nacimiento porque muchos de los que han estudiado conmigo, conozco o me leen, tú mismo, tienes esta misma necesidad que yo de ver y oír alguna historia en la tele o cualquier otro dispositivo. Con esto de los smartphones, teléfonos inteligente, conectados a Internet estés donde estés, es difícil no ver algo cada día.
Aquello de “una imagen vale más que mil palabras”, con la televisión ha tenido la cabida perfecta, a veces sobran palabras con un buen plano, como en la Semana Santa de Sevilla transmitida por Giralda TV, pero  es que no oír algo en la tele es un vacío demasiado profundo. 
Y lo de a veces, es solo pocas veces, porque cuando en la televisión la cogen con hablar, madre mía, qué alguien los pare, hasta de su vida íntima, como si no hubiera tapujos, como si estuvieran en familia y sí es agradable el sentimiento de cercanía, pero roza lo escandaloso. No tienen horario, ni fecha en el calendario, como si no hubiera niños en las casas o las señoras que antes se ruborizaban con esas cosas ya no existieran. 
Quien dice televisión, habla también de cine, una buena película ya sea en el sofá de la casa o en el cine con palomitas, es uno de mis momentos preferidos de la semana. Cuando la película es buena, no significa que haya ganado un Óscar, BAFTA, Goya o cualquier otro premio, si no pasar un buen tiempo, sea de risas, temor o análisis, pero bueno, nunca sentir que nos han robado dinero y tiempo -valga la redundancia- con un producto enlatado. Suelo pedir demasiado, por eso ayer al ver la cartelera, preferí no ir.
Ante eso me quedo con la portátil y la tele, una bomba de relojería donde se nos van los días conectados y viendo noticias, videos musicales, cortos, cualquier producto audiovisual o interactivo. Soy de la llamada generación audiovisual, pero no puedo negar que hemos mutado en una nueva generación más completa o más vacía, eso lo dirá el tiempo, como sea ya somos la generación conectada con las redes sociales y los vericuetos de Internet. ¿Qué será lo próximo? Ojalá esté vivo para verlo.
TE RECOMIENDO:
La generación audiovisual en el proceso del conocimiento, por María del Socorro Mendoza Sánchez en Revista La Tarea (México)

MTV, ¿y la música?

Me encanta la música, siempre que puedo estoy con la Máxima en mi móvil, viendo videos en YouTube o escuchando los últimos temas en Spotify. Pero en la TDT española tengo un problema, no encuentro música a menos a la hora que puedo, por eso cuando en 2010 anunciaron la salida de MTV se me hizo la boca agua, ingenuo yo que esperaba solo música. 
MTV logo
Para quienes nunca habíamos visto MTV, ni por cable, solo videos sueltos, la cadena se supone que es de música. Y sí tiene música, pero también otras muchas -¿acaso demasiadas?- cosas sin nada de ritmo y con poco énfasis en los géneros musicales.
Resulta que hace diez años a algun directivo de la cadena se le ocurrió la genial idea de aumentar el nivel de audiencia con reality show y programas de mucha intensidad emocional -con las telenovelas no hay suficiente- para llegar a un mayor número de jóvenes que no solo quieren música. Claro, como ya vemos el último video en Internet, ¿qué sentido tiene un canal 24 horas solo de música ininterrumpida?
Así por MTV (recuerdan era MUSIC TELEVISIÓN) comenzaron a desfilar ejemplos de jóvenes como los de Jersey Shore, quienes se pasan una temporada entera bailando, follando, enamorándose uno de los otros y peleando como animales en celo cuando alguien toca a alguna chica del grupo, aunque estas también son unas bestias y no precisamente la bella.
Otra de las perlas es la Paris Hilton, ¿han visto acaso una joven más ejemplar que ella, o debo decir envidiada? La heredera del emporio Hilton, actualmente empresaria según algunos medios, ha recorrido medio mundo buscando su Mejor Amiga. Seguro a muchas y muchos le encantaría ser cercano de la rubia de oro -no te ofendas Marilyn-, pero a otros nos parece una manera moderna de esclavizar a unos pocos para disfrute de la bella Paris. Solo hay que ver un capítulo para horrorizarse con las peticiones absurdas de ella.
Jersey Shore
Como si fuera poco y vengo de un país latinoamericano donde las fiestas de 15 años no horrorizan a nadie y se siguen haciendo, aunque no haya dinero para otras cosas, la MTV también celebra las fiestas de presentación en la sociedad de la burguesía en los inicios del siglo XX. Mis Súper Dulce 16, desde el mismo nombre ya me repugna, reúne a todas las niñas y niños de padres adinerados de Estados Unidos para celebrar por el canal de música su mega fiesta. 
Con artistas de lujo, un banquete que ni las bodas -en España se quejan de la comunicón je-, todos los caprichos que pasen por la mente de la chica: mmm zapatos de diseñador traídos desde Italia, toma; el auto más reciente, aquí está; elefantes y un circo si es necesario, solo pídelo. Vamos que en plena crisis económica  los niños tienen más perreta que en los años 20 cuando te acomodabas con la peonza o no te quedabas sin reyes.
Pero las mofetas de MTV no quedan ahí se extiende por una serie de programas para predicar que Ya no estoy gordo, ¿no había una campaña contra la anorexia?, vale que estar gordo no es saludable, pero enseñar jóvenes traumatizados tallas XXL sigue creando complejos en los otros que no tienen entrenador de MTV, ni dinero para pagarse uno. MTV Tunning que repiten hasta el cansancio, ya incluso con versión española, no vale tener un auto viejo, hay que tunearlo para ser guay. No te jode…
Y lo mejor, al menos la idea era educativa, pero el tratamiento de verdad es una mierda Teen Mom  y Embarazada a los 16. Vale que las mujeres tengan derecho a tener sus hijos cuando quieran, incluso no aborten pues es una vida lo que llevan dentro, pero de ahí a poner las ejemplares madres que no pueden con sus propios hijos y los dejan con su padre o familia en el mejor de los casos, algunas los dan en adopción. ¿Qué valores quieren transmitir…? Se me va la pinza, nunca MTV quiso transmitir valores.
La realidad cruda y dura, caótica para más señas, es MTV ahora mismo. La música queda relegada a unas horas en la mañana y otras en la madrugada, los videos a esa hora tienen una pésima calidad. Algunas series tienen su arte, como dicen los españoles, pero cuando la historia de la tonta en la High School se repite una y otra vez, marea, cansa, hastía.
Al menos de madrugada tiene audiencia, será porque es el único canal que a esas horas no pone teletienda, concursos amañados y brujos adivinadores, pero eso son otras historias.
Se me quedaba los Premios MTV, pero son una vez al año y no las 24 horas, al menos eso no lo han perdido. Ahora los dejo con los inicios de esta cadena, pequeñas cosas nos hacen ver que lo de antes era mejor: