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¿Primer ministro en Cuba? Breve historia

El periódico oficial Granma ha confirmado la creación de la figura del Primer Ministro de Cuba, que dirigirá el Consejo de Ministros, máximo órgano ejecutivo y administrativo y constituye el Gobierno de la República. Hasta 1976 existió este cargo. El pasado 19 de abril el presidente saliente Raúl Castro señaló que la nueva Carta Magna incluiría esta figura, cuya principal función antes era asistir al Presidente de la República, ahora Miguel Díaz-Canel.

No obstante, se desconoce qué hará y quién será el nuevo primer ministro de Cuba. ¿Será de la vieja o la nueva guardia? El recién elegido presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel no sólo tendría que lidiar con la vigilancia de Raúl Castro desde el Partido Comunista de Cuba (PCC), sino con esta figura. Según el analista Carlos Alberto Montaner, en el diario El País, es un intento de “fragmentar la autoridad”, una “ingeniería administrativa” para crear “balances de poder” entre distintos sectores del régimen al verse agotado el modelo del poder unitario en torno a figuras históricas de liderazgo como Fidel Castro (1926-2016) o Raúl Castro, de 87 años.

Fue en la Constitución de 1940 donde se creó este cargo. Entonces el primer ministro era designado junto al resto de los integrantes del Consejo de Ministros por el Presidente de la República. El Primer Ministro y este consejo son responsables de sus actos ante cualquiera de las dos cámaras del Congreso (Cámara de Diputados y el Senado). Cualquiera de las dos cámaras podrá retirarle su confianza. Desde 1976 Cuba solo cuenta con una única cámara, la Asamblea Nacional. En la Constitución cubana de 1976 y en vigencia actualmente el Consejo de Ministros es el encargado de la administración del Estado y constituye el Gobierno. La encabeza el Presidente de la República que es a su vez el Presidente del Consejo de Ministros.

El 16 de febrero de 1959, en el Palacio Presidencial de La Habana, Fidel Castro tomó posesión como Primer Ministro del Gobierno revolucionario. Entonces era presidente provisional Manuel Urrutia Lleó, quien renunció en julio de ese mismo año. Osvaldo Dorticós Torrado ocupó el cargo de presidente de Cuba del 17 de julio de 1959 hasta el 2 de diciembre de 1976. Era un cargo decorativo porque la Ley Fundamental de 1959 concedía más poder al Primer Ministro, Fidel Castro. Dorticós se suicidó en 1983.

Fidel Castro pronuncia un discurso después de la toma de posesión del cargo de Primer Ministro en el Palacio Presidencial en La Habana, el 16 de febrero de 1959.

El 7 de febrero de 1959 entró en vigor la Ley Fundamental en Cuba que precedió a la Constitución de 1976. Aunque en la ley en sí se da más peso al Presidente que al Primer Ministro, Fidel Castro dirigió todo desde ese cargo hasta mediados de los 70. En total, Castro tuvo 49 años con el poder del país caribeño en sus manos: desde el 16 de febrero de 1959 al 24 de febrero de 2008. Esta ley transfirió las atribuciones del poder legislativo al poder ejecutivo, específicamente al Consejo de Ministros, apunta el historiador cubano Rafael Rojas en su análisis ‘La soledad constitucional del socialismo cubano’.

“El carácter ‘no delegable’ de esas atribuciones, que hacían del Consejo de Ministros un ‘órgano legislativo’, con facultades para legislar y ejecutar, por decreto, las principales medidas del gobierno revolucionario”, apunta Rojas. De acuerdo con esta ley, la iniciativa de las leyes competía al Consejo de Ministros y al Presidente, al Tribunal Supremo, al Tribunal Electoral, al Tribunal de Cuentas y a más de 10 000 ciudadanos electores. Pero, casi la totalidad vino del primero y el segundo. “La Ley Fundamental de febrero de 1959, aunque restablecía las libertades públicas de la Constitución del 40, no careció continuidades con los estatutos constitucionales de la dictadura”, agrega Rojas.

Primer Ministro de Cuba

  • Carlos Saladrigas Zayas (1940-1942)
  • Ramón Zaydín (1942-1944)
  • Anselmo Alliegro y Milá (1944)
  • Félix Lancís Sánchez (1944-1945)
  • Carlos Prío Socarrás (1945-1947)
  • Raúl López del Castillo (1947-1948)
  • Manuel Antonio de Varona (1948-1950)
  • Félix Lancís Sánchez (1959-1951)
  • Óscar Gans (1951-1952)
  • Fulgencio Batista (1952)
  • VACANTE del 4 de abril de 1952 hasta el 14 de agosto de 1954
  • Andrés Domingo y Morales del Castillo (1954-1955)
  • Jorge García Montes (1955-1957)
  • Andrés Rivero Agüero (1957-1958)
  • Emilio Núñez Portuondo (1958)
  • Gonzalo Güell (1958-1 de enero de 1959)
  • Fidel Castro Ruz (16 de febrero de 1959-1976)

A partir de 1976 se suprime la figura del primer ministro y se unifica en un único cargo:

Presidente del Consejo de Estado y de Ministros:

  • Fidel Castro Ruz (3 de diciembre de 1976-24 de febrero de 2008)
  • Raúl Castro Ruz (24 de febrero de 2008-19 de abril de 2018)
  • Miguel Díaz-Canel (19 de abril de 2018-actualidad)

Nueva Constitución de Cuba: más de lo mismo

El borrador de la nueva Constitución de Cuba se debatirá este fin de semana y el lunes (21, 22 y 23 de julio) por los diputados de la Asamblea Nacional. Cuando el actual presidente del país, Miguel Díaz-Canel, juró el cargo el pasado 19 de abril prometió esta reforma y anunció la creación de la figura del Primer Ministro. A esta promesa se suman otras avanzadas en el periódico estatal Granma. La nueva carta magna cubana pasará de 137 artículos a 224 y será sometida a votación, pero se puede dar por válido ya los cambios y eslóganes del Gobierno dictadura que dirige el país desde 1959.

Economía: 

Cuba reconoce “el papel del mercado y de nuevas formas de propiedad, entre ellas la privada“. Pero, se mantiene como sistema económico “la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y la planificación como componente principal de dirección”. La empresa estatal es “el sujeto principal de la economía nacional y se le reconoce su autonomía como principio esencial de funcionamiento”. La inversión extranjera se “ratifica constitucionalmente” como importante “para el desarrollo económico del país, con las debidas garantías”. En cuanto a la tierra, la propiedad privada “mantiene un régimen especial, con limitaciones para su transmisión y el derecho preferente del Estado a su adquisición mediante su justo precio”.

La propiedad privada será reconocida en la nueva Constitución de Cuba. Ernesto Mastrascusa (EFE)

Ciudadanía: 

El texto propone el principio de ciudadanía efectiva consistente en que “los ciudadanos cubanos, en el territorio nacional, se rigen por esa condición y no pueden hacer uso de una ciudadanía extranjera“. O sea Cuba sigue sin reconocer otras nacionalidades. Habrá que ver en qué se materializa este principio, por poner un ejemplo si un cubano radicado en el extranjero pierde su ciudadanía cubana, una vez en el país debe pagar los servicios de salud como si fuera un extranjero.

El anteproyecto “ratifica el acceso y la gratuidad en cuanto a la atención, protección y recuperación de los servicios de salud, así como en la educación, desde la enseñanza preescolar hasta la universitaria de pregrado”. Los cubanos tendrán la libertad de “profesar o no creencias religiosas, a cambiarlas y a practicar la de su preferencia con el debido respeto a otros credos y de conformidad con la ley”. El Estado, la sociedad y las familias tienen “la obligación de proteger y asistir a los adultos mayores, así como la atención requerida por las personas discapacitadas para su rehabilitación y el mejoramiento de la calidad de vida”.

La igualdad adquiere mayor desarrollo, al incorporar a los ya existentes, entre otros, la no discriminación por identidad de género, origen étnico y discapacidad. El proyecto establece que los derechos de las personas solo están limitados por los derechos de los demás, la seguridad colectiva, el bienestar general, el respeto al orden público, la Constitución y la ley.

Se definen además deberes cívicos y políticos a cumplir por los ciudadanos, entre ellos, contribuir a los gastos públicos; guardar el debido respeto a las autoridades y sus agentes; conservar y proteger los bienes y recursos que se ponen al servicio de todo el pueblo.

Justicia: 

La Constitución reconocerá “la presunción de inocencia; la reinserción social de las personas privadas de libertad; ser tratados con respeto a su dignidad e integridad psíquica, física y moral, así como ser procesado y condenado por tribunal competente, independiente, imparcial y preestablecido legalmente”. Se precisan mecanismos de defensa de las personas ante los tribunales de justicia para la salvaguarda de sus derechos, ante la acción u omisión indebida en sus funciones de los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados. “En cuanto a los tribunales la principal novedad consiste en la posibilidad de integrarse de manera colegiada o no en los actos de impartir justicia y la no participación obligatoria en todos los casos de jueces legos”.

Política Exterior:

En cuanto a las relaciones internacionales de Cuba se incorporan:

  • la promoción del respeto al derecho internacional y a la multipolaridad entre los Estados
  • el repudio a toda forma de terrorismo, en particular el terrorismo de Estado
  • el rechazo a la proliferación y uso de armas nucleares, de exterminio en masa u otras con efectos similares
  • la protección y conservación del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático
  • la democratización del ciberespacio y condena su uso con fines subversivos y desestabilizadores de naciones soberanas

Definición del Estado cubano:

Según este anteproyecto, Cuba “es un estado socialista de derecho, democrático, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria e indivisible, fundada en el trabajo, la dignidad y la ética de sus ciudadanos, que tiene como objetivos esenciales el disfrute de la libertad política, la equidad, la justicia e igualdad social, la solidaridad, el humanismo, el bienestar, y la prosperidad individual y colectiva”.

El carácter socialista del país sigue invariable y “se incorporan dentro de sus fines esenciales, entre otros, la promoción de un desarrollo sostenible que asegure la prosperidad individual y colectiva, trabajar por alcanzar mayores niveles de equidad y justicia social, así como preservar y multiplicar los logros de la Revolución”.

Estructura del Estado:

Los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados tienen la obligación de respetar y atender al pueblo, mantener estrechos vínculos con este y someterse a su control. El anteproyecto propone la creación del cargo de Primer Ministro que dirigirá el Consejo de Ministros, máximo órgano ejecutivo y administrativo y constituye el Gobierno de la República. Se instauran las figuras del del Presidente y Vicepresidente de la República. El Presidente ostenta la condición de jefe de Estado, es elegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular, entre sus diputados, por un periodo de cinco años, y puede ejercer ese cargo hasta dos mandatos consecutivos, luego de lo cual no lo puede desempeñar nuevamente.

La Asamblea Nacional del Poder Popular sigue siendo el “órgano supremo del Estado y único con potestad constituyente y legislativa”. El Consejo de Estado se mantiene como el órgano permanente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, con la particularidad de que el presidente, vicepresidente y secretario de aquella, lo son a la  vez del Consejo de Estado, con lo que se pretende lograr una mayor continuidad y vinculación entre ambas instituciones. Así mismo, se incorpora como “órganos estatales de rango constitucional” a la Contraloría General de la República e instituir al Consejo Electoral Nacional para atender lo relativo a los procesos electorales en el país. Pero, el Partido Comunista de Cuba sigue siendo la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado.

Mayor autonomía local

Las asambleas provinciales del Poder Popular y su órgano de administración se eliminan. El anteproyecto propone crear “un Gobierno Provincial, integrado por un Gobernador y un Consejo a ese nivel, conformado por los presidentes de las asambleas municipales del Poder Popular y los intendentes (dirigen el Consejo de Administración Municipal)”. El mandato de los delegados municipales se extenderá a cinco años. Los municipios pasarán a tener autonomía “en cuanto a su gestión, con la finalidad de buscar una atención más rápida y eficiente a los problemas y reclamos de la localidad”. En este sentido, se detalla “la posibilidad de convocar consultas populares de asuntos de interés de la localidad, el derecho de la población a proponer análisis de temas en las asambleas y la correcta atención a las solicitudes, planteamientos, quejas y denuncias de los ciudadanos”.