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Periodista todos los días

El 8 de septiembre es el Día Internacional del Periodismo en homenaje a la muerte de Julius Fucik en 1943. Hace dos años hice referencia a este gran periodista y hombre, así que en esta ocasión quiero compartir algunos apuntes sobre esta profesión.
Gracias a mi tutor en el diario cubano Juventud Rebelde, Luis Hernández Serrano aprendí algunas de las “facilidades temporales para construir el edificio de esta profesión”:
“Olfato periodístico, dedicación absoluta, buenas relaciones humanas, voluntad, inteligencia, alta autoestima (sin llegar a ser autosuficiente, ni pedante, ni engreído), respetuoso, entusiasta, buen redactor, aplicado, serio, responsable, disciplinado, organizado, puntual, y con sentido crítico ante lo mal hecho.”
Así mismo, apuntaba mi maestro que un buen periodista debe ser “receptivo a las instrucciones, alertas, indicaciones, sugerencias y enseñanzas de los periodistas más experimentados… además, de un buen amigo.”
“No se puede andar con vacilaciones ante las tareas periodísticas y no creerse cosas, como se dice hoy. Solo le recomiendo que siga convencido de que la práctica es esencial para llegar a cualquier meta.”
Aprovecho para decirle lo que mi padre me dijo siempre cuando yo le conté que alguien dudó de que yo podía algún día llegar a materializar mis deseos en la vida:
“Para alcanzar cualquier meta futura el ser humano necesita fundamentalmente tres cosas:
1) Saber lo que se quiere.
2) Desearlo como desea el aire el que se está ahogando.
3) Luchar por conseguirlo.
De mi época en Juventud Rebelde, guardo estos consejos de Luis Hernández Serrano como el mayor de los tesoros. Seguí sus consejos de hacer una biblioteca con mis trabajos publicados, hoy reunidos en este blog, y el orgullo de haber conocido a un hombre tan grande, entre los grandes del JR.
Si quieres ver la carta completa está disponible en mi página EL AUTOR.
Ahora los dejo con un fragmento de las noticias que lo hacen único:
Dos aviones remolcados en el aire
Cuba estuvo implicada en el primer remolque aéreo entre dos países y sobre el mar, audacia de tres pilotos norteamericanos realizada entre Miami y La Habana, hace 75 años
El remolque de dos planeadores atados a un aeroplano desde Miami, Florida, hasta La Habana y viceversa —primer vuelo de este tipo realizado en el mundo, entre dos países y sobre el mar— se realizó en 1935, hace 75 años.
La insólita hazaña —descrita a Juventud Rebelde por el capitán Rolando Marrón Duque de Estrada, historiador de la Aviación, como hecho recogido en un libro suyo al que da ahora los toques finales— consistió en una primera travesía que concluyó con el aterrizaje de los aparatos frente al Capitolio Nacional, en el kilómetro cero del país.
El acontecimiento ocurrió en medio de una abrumadora ovación del pueblo habanero, que desbordaba la Plaza de La Fraternidad, el Paseo del Prado, los parques de la ciudad y los espacios estratégicos sobre las azoteas de los edificios.
En ese Primer Tren Aéreo Internacional —como fue denominado— el aeroplano remolcador iba piloteado por el aviador Elwood Klein, acompañado por el pionero de nuestra aviación, Agustín Parlá Orduña, comisionado por el entonces secretario de Comunicaciones, Pelayo Cuervo Navarro, para que atendiera todo lo relacionado con la ejecución del arriesgado proyecto. (LEER NOTICIA COMPLETA)

Sin campanas de cristal

Esta entrevista formó parte de un trabajo publicado en el diario cubano Juventud Rebelde, un análisis sobre la moda en el socialismo ¿acaso es incompatible? Si quieren más detalles pueden ver las dos partes en la página web:
1ra- La piel pública, publicado el 12 de diciembre de 2009
2da- Sin campanas de cristal, publicado el 19 de diciembre de 2009, donde aparece este fragmento:
“La sociedad en la que nos movemos ha inventado muchos sistemas para obligarnos a actuar de un modo determinado, sin que nos enteremos demasiado. A través del vestido podemos suponer ciertas características de los individuos que se nos escaparían si anduviesen desnudos; por ejemplo, su procedencia social, su nivel de cultura, su trabajo, sus gustos, su tipo de vida, y sobre todo su nivel de poder. El vestido de alguna forma es vehículo de información».
Así afirma la periodista española Margarita Rivier en su libro La moda¿comunicación o incomunicación?, citado por la especialista Yeisa Sarduy Herrrera en su trabajo de diploma dedicado a la moda y sus principales características, que ella define como la imitación y la diferenciación.
Juventud cubana y la moda
Juventud Rebelde se acercó a la joven investigadora, entre otros especialistas, con el fin de conocer los pormenores de la moda, a la que muchos afirman nadie escapa, incluso en una sociedad socialista como la nuestra.
«La moda como fenómeno social lleva implícita la imitación y la diferenciación. En el caso de los jóvenes universitarios, incluso la juventud toda, estas aristas se pueden apreciar mucho. ¿La imitación por qué? Primeramente los patrones de referencia a los que los jóvenes hacen mayor alusión son los medios de comunicación, las revistas y lo que ven “que se usa en la calle”, lo cual viene importado, y sobre todo por íconos sociales que deciden imitar.
«Los universitarios no quedan exentos de eso; quizá a ellos los distingue un tipo de música, pues decir universidad era decir trova, y la vestimenta es un elemento que conforma o construye la identidad. Podría parecer que hablamos de un sector homogéneo; sin embargo, son muy diversos y en la vestimenta podemos observarlo. Ahí se evidencia la diferenciación. En la medida en que me quiero distinguir y quiero que sepan que formo parte de un grupo determinado entonces voy a portar lo que ese grupo me exige para formar parte de él, crear mi identidad personal y a la vez brindar mi imagen de una identidad social a través de una identidad propia».
Según Yeisa, los procesos de imitación y diferenciación podrían apreciarse de forma antagónica, cuando son las dos caras de una moneda. Esto se debe a que la moda se caracteriza por ser un fenómeno cíclico y efímero, donde los estilos simplemente toman otros significados, y lo que se usó en otro tiempo, regresa a la palestra con nuevos bríos. «Los jóvenes universitarios conforman una masa bastante diversa —ahondó la licenciada—, y hasta en el interior de las mismas facultades puedes encontrar diversos grupos que manifiestan una forma de vestir desigual. Los medios de comunicación y en particular el uso de Internet sirven para la difusión de lo que se conoce como «tribus urbanas» o culturas juveniles. En estas encontramos jóvenes adolescentes con estilos de vestir iguales y determinadas prácticas y conductas, que forman parte de su propia identidad. Así, podemos hablar de los emos, freakis, repas, rasta…
«En la universidad existe además la distinción entre facultades; incluso en la misma facultad están los que siguen la moda y los que no. Mas no seguir la moda es una respuesta al fenómeno en sí mismo, pues nadie escapa a esta. Quien la sigue responde a los grupos que están insertados en este camino por sus condiciones económicas, y quienes dicen “yo no me visto así porque no sigo la moda”, adoptan una postura frente a ese fenómeno porque responden a la vestimenta de un grupo que no lo ve como un elemento esencial para su conformación, aunque sí tienen una identidad».
No vivimos aislados, y justamente en la sociedad las relaciones propician cuestionarnos qué nos vamos a poner, cómo luciremos. Eso no es más que la significación social de la moda, o sea, qué representa para el joven esa corriente que se debe seguir. Ahí cabe cuestionar si esa moda es para todos o vamos a lo que está de moda a nivel general.
«Si miras a otra provincia, muchos quieren llevar lo que se usa en La Habana, o se guían por Internet, revistas extranjeras, etcétera. Muchas veces obviamos los diseños realizados por los artistas cubanos y eso es fundamental. Se debe hacer un rescate y los estudiantes universitarios se acercan un poco a eso, porque mayormente se distinguen por la saya larga, usar muchos collares, muchos pulsos, los pañuelos y tienden a tomar confecciones propiamente cubanas».

Juventud Rebelde, logo
(publicado en Juventud Rebelde)

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¿Sabías qué? Cine Club cambia su cita

Cine 23 y 12, Vedado, La Habana, Cuba
Desde el pasado mes de octubre el espacio Cine Club Diferente cambió su cita para los segundos martes de cada mes en su sede habitual del cine capitalino 23 y 12.
El próximo martes 17 de noviembre toca el turno al filme norteamericano East Side Story, con el cual este espacio conducido por Frank Padrón continuará promoviendo el debate sobre la sexualidad humana en todas sus facetas, en esta ocasión aderezado con un fuerte matiz culinario, tal vez por aquello de que «el amor entra por la cocina», cualesquiera que sean su naturaleza o protagonistas.
Juventud Rebelde, logo
(publicado en Juventud Rebelde)

La Universidad se hizo miliciana

Tenían el pelo negro y el corazón lleno de ilusiones, que con el tiempo están más encendidas. Todo comenzaba entonces, y entendieron que con el triunfo del Primero de Enero la lucha comenzaba, pues el fin de la dictadura solo marcaba el inicio de la tarea más difícil.
Roberto Vizcaíno Lafita
Con solo 24 años, el estudiante de Derecho Roberto Vizcaíno Lafita se integró a las Milicias Universitarias el 26 de octubre de 1959. Fidel había hecho el llamado a la juventud capitalina, y él estaba entre quienes dieron el «sí» para defender la naciente Revolución.
En los primeros meses de 1959 surgían manifestaciones contrarrevolucionarias dentro de la Universidad, con la participación de un grupo de hijos de familias adineradas y agrupaciones, que perturbaban la tranquilidad de las calles habaneras y hasta ponían petardos en las facultades.
«Ante tales actitudes, que incluso fueron respaldadas por un documento que circuló en la Universidad para exhortarlos a seguir en aquella lucha inútil, creamos grupos para acabar con tales disturbios. En solo 15 días lo logramos, pero nos dimos cuenta de que no era suficiente», recuerda Roberto ahora, con más de 70 años de edad.
«No solo eran esos niños ricos de la Universidad; también comenzaron las conspiraciones en provincias como Pinar del Río y Camagüey, por lo cual se necesitaba a los obreros, los campesinos y los estudiantes organizados, armados y listos para enfrentar a la contrarrevolución interna y a los imperialistas», explica el también combatiente del Directorio Revolucionario 13 de Marzo.
«Al concluir aquel acto en el antiguo Palacio Presidencial, donde hablaron Fidel, y por última vez en La Habana el Comandante Camilo Cienfuegos, los universitarios se dirigieron a la Colina para armar las milicias universitarias. Los primeros en reaccionar fuimos nosotros».
Cuando llegaron a la Colina —recuerda el entonces vicepresidente de la Asociación de Estudiantes de la Facultad de Derecho—, había cientos de estudiantes pidiendo inscribirse en las milicias, y no solo universitarios. «Eran de la segunda enseñanza, escuelas de Comercio, de Artes y oficios y no sabíamos cómo ni dónde inscribir a tanta gente.
«En las mismas hojas de nuestras libretas, durante toda la madrugada del día 26 para el 27 inscribimos a más de 400 jóvenes bajo el juramento de Vencer o Morir. Cuando terminamos en la mañana no había ni idea de qué hacer. Entonces aparecieron tres compañeros del Ejército Rebelde para entrenar a los pelotones, pues constituimos un pelotón femenino, el de Ceremonia, la Policía Militar y la Plana Mayor.
«Para nosotros fue una sorpresa la cantidad de jóvenes decididos a pertenecer a las milicias, pero la mayor fue cuando se presentó un viejo bajito, de 60 años, de cuya capacidad dudamos. Pero Waldo Martínez resultó ser el mejor de nuestros entrenadores, muy estricto; una vez corrimos hasta 62 kilómetros desde la Colina a Tapaste y el viejito al frente y pa’lante».
Al mes de haberse creado las milicias, luego de noches de entrenamiento en la Plaza Cadenas y en el estadio universitario, desfilaron 1 200 estudiantes desde la Universidad hasta La Punta, uniformados, armados y con perfecta disciplina militar, recuerda Vizcaíno Lafita.
«En la conmemoración del fusilamiento de los ocho estudiantes de Medicina, el 27 de noviembre de 1959, marchamos con camisa rojo vino, pantalones grises, boinas negras y el símbolo de la brigada: un búho armado con un fusil encima de unos libros, que representaba nuestro compromiso con el estudio y con la defensa.
«Con el uniforme de la brigada Fidel se apareció esa noche en el acto de la Escalinata, para afirmar que la contrarrevolución refunfuña cuando veía a los jóvenes estudiantes armados desfilando por las calles de La Habana, e iba a refunfuñar más cuando viera a todo el pueblo.
«A 50 años el pueblo cubano tiene el mérito de ser miliciano y nosotros estamos orgullosos de haber sido los primeros en este noble empeño», afirma Roberto Vizcaíno.
Juventud Rebelde, logo
(publicado en Juventud Rebelde)

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Videojuegos hechos en casa

Joven Club de Computación y Electrónica, Cuba, logo

Para muchos niños y niñas, jugar en la computadora es uno de los momentos más entretenidos del día. Para los padres es la seguridad de que sus hijos están localizables frente a la PC. Pero para muchos, que como yo jugábamos de pequeños, la pregunta continúa siendo la misma: ¿Por qué no hay videojuegos cubanos?
Ante la avalancha de propuestas foráneas con la consecuente carga de violencia y la polémica de que causan adicción, los Joven Club de Computación y Electrónica celebraron a inicios de agosto el Festival Nacional de Videojuegos, enfocado a descubrir sus potencialidades educativas.
Promocionar e incentivar el interés por la creación de videojuegos nacionales fue el propósito de este evento que se realizó en el Palacio Central de Computación, explicó Jorge Luis Rosell, presidente del jurado, quien admitió no haber imaginado que en Cuba se crearan tantos videojuegos.
Más de 90 propuestas se recibieron para la ocasión, las cuales fueron organizadas en tres categorías: desarrollo de videojuegos, componente didáctico-pedagógico-psicológico y diseño.
«Fue todo un reto a la innovación, pues nunca habíamos evaluado este tipo de distracciones. A partir de las metodologías de juegos tradicionales, reinventamos para los videojuegos, se crearon normas nuevas y entre los parámetros que se midieron están los componentes creativos, ingeniería, programas y la utilización de software libre», comentó.
Muchas de estas propuestas, ya en fase de producción, pudieran estar pronto en las aulas cubanas, aunque todavía es débil la comercialización que se realiza al público en general, así como la promoción de estos productos, que como lo demostró el Festival, pueden ser una alternativa nacional, y de calidad.

Bojeo en pantalla

En la premiación del Festival, la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) obtuvo la mayor cantidad de premios, con novedosas propuestas como Energía para aprender, sin embargo otros centros de desarrollo e institutos pedagógicos obtuvieron reconocimientos.
Con solo 12 años el niño Abel González Rodríguez fue merecedor de la mención especial infantil por La fiesta de los animales, videojuego del cual realizó —según cuenta— la programación y el diseño, pero que sin la ayuda de una amiga que le puso la voz en off no hubiese sido posible.
La empresa DESOFT, de Ciego de Ávila, ganó en la categoría juego educativo con Bojeo a Cuba. En inusual coincidencia con el nombre de nuestro Héroe Nacional, el avileño José Julián Martí Pérez, explicó que ante la computadora el jugador realiza una navegación a través de los 14 puertos más importantes de Cuba y solo puede avanzar si responde las preguntas matemáticas en cada uno hasta recorrer las costas cubanas.
Bojeo a Cuba, desarrollado sobre el sistema operativo Windows, está dirigido a apoyar el cálculo con expresiones decimales en estudiantes de primaria y no implica solo la computadora, sino que sugiere la realización de los ejercicios con papel y lápiz.
Con diez años de creada, esta empresa también desarrolla una multimedia educativa sobre la sexualidad en la edad temprana, comenta José Julián, y explica que es una forma de enfrentar las primeras preguntas sobre este tema de los infantes hacia los adultos.
Del Instituto Superior Pedagógico José Martí de Camagüey, centro donde se crean videojuegos desde hace 15 años, Alexei Caraballo Quevedo cuenta que con Primi en la Cueva del Tiempo y Tesoro se demuestra la utilidad del software en el aprendizaje de la ortografía y las matemáticas en niños de la enseñanza primaria.
En Tesoro, premio también en juegos educativos, para descubrir la fortuna se deben hacer ejercicios y responder preguntas sobre ortografía. Primi…, mención en la categoría de juegos Arcade, está dirigido a los estudiantes de quinto a séptimo grados, quienes deben resolver ejercicios matemáticos para salir de la cueva donde están atrapados.

Diversión, aprendizaje y tratamiento médico

Desde 2008 en la UCI se ha fortalecido la realización de juegos electrónicos, y unos cuantos proyectos que se intentaban realizar ya están agrupados en áreas temáticas, según la arquitectura base de los mismos, lo que ha permitido convertirlos en línea de productos.
Miguel Sancho Fernández, vicedecano de la Facultad 5 de esta universidad, informó que ya se concluyó el primer juego basado en dibujos animados cubanos, Fernanda, premio en juegos de habilidad; se inicia otro sobre El Capitán Plín, y tienen en proyecto Elpidio Valdés, con el respaldo de Juan Padrón.
Para lograr este sueño cuentan con la colaboración del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) en la parte artística, afirma Miguel Sancho, en tanto desarrollan la programación de los videojuegos con la plataforma propia Scene Toolkit.
Otra de las entidades que colabora con la UCI es SIMPRO, Centro de Investigación y Desarrollo de Simuladores, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), junto al cual crearon Rápido y curioso, premio en la categoría de juegos de acción para el área temática Mariposa del Parque Lenin.
Con el Centro de Neurociencia de Cuba la UCI trabaja en la creación de juegos terapéuticos para el tratamiento de la discalculia, afectación en niños de la capacidad de cálculo. Mediante Rescate los pequeños pueden recuperar estas facultades, a partir de ejercicios matemáticos que necesitan responder.
«Ambliopía u ojo vago es otro padecimiento que comenzamos a tratar por medio de la computación», comenta Omar Correa Madrigal, graduado de la primera promoción. «A través del juego se logra entretener y atender al niño sin que este lo sepa, pues el tratamiento tradicional consiste en tapar el ojo sano para forzar al ojo vago a enfocar», agrega.
Entre los juegos que están en desarrollo para el tratamiento de la ambliopía se destacan Galáctico y Meteorix, ganador del Concurso Nacional de Guiones para Videojuegos, pues al venir los meteoritos a varias velocidades y con diferentes tamaños el niño tiene que focalizar el objetivo, que aumenta según la dificultad del juego y mide el nivel de reacción del pequeño.
Sobre el gran premio de este festival, Energía para aprender, Miguel Sancho explica que se desarrolló con la intención de que los niños en Venezuela de entre 9 y 13 años adquieran cultura de ahorro energético, pues mientras los infantes realizan tareas como cambiar bombillos, equipos electrodomésticos viejos y montar estaciones de energía eólica, el mundo se descontamina.
«A partir de un paquete desarrollado por el profesor Pedro Fullera con temas como las batallas en Latinoamérica, la Segunda Guerra Mundial y el medio ambiente, con el grupo EDU de experimentación de juegos pedagógicos estamos desarrollando nuevas propuestas para divertir con el fin instructivo implícito, para que atrape el interés. Juego que divierta y pueda enseñar, vale doble», afirmó Miguel Sancho.
Juventud Rebelde, logo
(publicado en Juventud Rebelde)

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Las Flores de la Revolución

Vilma Espín, heroína de la Ravolución cubana
A las mujeres cubanas insertadas en las tareas de la defensa de la Revolución fue dedicado este sábado una jornada de intercambio con féminas combatientes del Ejército Rebelde y fundadoras del Regimiento Femenino de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT).
En el Museo de la Revolución, el actual relevo de aquellas primeras muchachas que formaron el Pelotón Mariana Grajales en la Sierra Maestra compartió con la entonces segunda al mando Delsa Esther Puebla Viltres, Teté, actual generala de brigada, y Asela de los Santos, compañera de luchas de Vilma Espín, cuya presencia se sintió multiplicada en cada joven que hoy defiende la Patria.
Hermanadas en la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) hace 49 años, las féminas han sabido responder a las necesidades de la Revolución desde cualquier puesto de trabajo o estudio, pero sobre todo en la primera línea de defensa se han establecido como las Flores de la guerra, como lo recoge un documental de Roberto Chile que pudo ser apreciado en el encuentro.
«Las FAR nos han dado la oportunidad de crecernos como personas, como mujeres y darlo todo por continuar esta obra revolucionaria que ha sido llevada adelante durante estos 50 años», afirmó la sargenta instructora Maidelis Sánchez, una de las muchachas homenajeadas por la UJC, la FMC y las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
En ocasión del aniversario 49 de la FMC, la Unión de Jóvenes Comunistas entregó, de manos de Julio Martínez Ramírez, su primer secretario, un reconocimiento a la organización femenina, que recibió Yolanda Ferrer, secretaria general de la agrupación.
Entre recuerdos de los años de la guerra de liberación tanto en la Sierra como en el llano, las actuales batallas de las jóvenes combatientes y las perspectivas de la FMC, transcurrió el encuentro, que contó con la presencia, además, del general de división Manuel Pérez Hernández, jefe del EJT.
Juventud Rebelde, logo
(publicado en Juventud Rebelde)

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Fiesta de la Esperanza

Fue hermoso ver que donde unos valientes arriesgaron o dieron su vida por la felicidad, ahora sus continuadores disfrutan del valor de su sacrificio en el Día Internacional de la Juventud.
El 13 de marzo de 1956,en este mismo sitio, Cuba se sintió honrada por el valor y el arresto de sus jóvenes. El recuerdo de aquellos viene a la memoria mientras se ve tanta alegría en las áreas del parque 13 de Marzo, frente al actual Museo de la Revolución,antiguo Palacio Presidencial,durante las celebraciones por el Día Internacional de la Juventud.
En una esquina de la explanada la compañía infantil Los Principitos deleitaba a un grupo de pequeños. En el extremo contrario pioneros exploradores mostraban sus habilidades. En otro espacio, amantes del dominó desarrollaban sus partidas.
Acá unos saltaban suiza, otros intentaban avanzar dando saltos entre sacos, se disputaban los libros puestos a la venta y se acomodaban sobre el césped a disfrutar de su lectura.
Acullá desarrollaban una simultánea de ajedrez, navegaban por la Historia con una multimedia didáctica sobre José Martí, mostraban las destrezas marciales de la escuela cubana de Wushu, miraban animados y programas televisivos, observaban una exposición con materiales para el estudio de los procesos naturales en la Isla, o los programas elaborados para las campañas por el cuidado y protección del medio ambiente…
Es hermoso ver que donde unos valientes arriesgaron o dieron su vida por la felicidad, sus continuadores disfrutan del valor de su sacrificio.
Eso fue este 12 de agosto Cuba, en el Día Internacional de la Juventud, un archipiélago de alegría y compromiso, que señala al mundo que se puede levantar un proyecto de esperanza para los jóvenes, aun en medio de los acosos y los sinsabores que la sinrazón le impone a la humanidad.
Juventud Rebelde, logo
(publicado en Juventud Rebelde)

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