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El quinto poder manchado

Hay buen cine y cine de entretenimiento, también hay cine desechable, que obedece a una lógica más allá de las pantallas y en muchas ocasiones a campañas de puro marketing institucional contra alguna nación, fenómeno social o persona non-grata. El Quinto Poder se enmarca en esta última y detestable categoría, presente hoy casi tanto como cuando Hittler sacaba sus videos caseros para que vean su lado humano o aquellas películas que ponían al nacionalismo alemán como la única solución, supongo que cada época justifica sus propios traspiés, algunos inadmisibles nuevamente y a los que hay que estar alerta.

Lamentablemente un concepto, hasta el otro día lleno de gran significado, “el quinto poder”, quedará marcado por esta película llena de odio personal hacia la figura de Julian Assange, más bien será la antítesis perfecta. Basado en el libro del colaborador Daniel Domscheit-Berg, Dentro de Wikileaks: mi tiempo con Julian Assange en la web más peligrosa del mundo, desborda a cada minuto el respeto-desprecio de esta persona contra Assange. Nunca dejaré de decirlo: tan malo es un extremo como el otro.

Si el fundador de Wikileaks, ejemplifica a la perfección este nuevo poder, hay muchos otros ciudadanos, hartos de los predecesores cuatro bastiones del poderío –ejecutivo, legislativo y judicial decía Montesquieu-, incluido éste en el que me empeñé ser parte, el cuarto poder, la prensa, que hoy duerme a sus anchas con los otros tres o cualquiera que le pague bien. Al menos en Pretty Woman, Julia Roberts no se dejaba besar en la boca.

Desde el primer momento de esta susodicha película, El Quinto Poder digo, que en Pretty Woman todo es color rosa, Assange aparece como un ser detestable, un energúmeno, un friki en toda potencia, ajeno al mundo y poco respetuoso con su gente, con los cercanos. “Candil de la calle, oscuridad de la casa”, decía mi madre. Con el australiano los matices no existen, es –en boca de los mismos personajes, todos buenísimos, moralistas a morir, políticamente correctos- “un capullo, un gran capullo, un egocéntrico, un manipulador, un endiosado”. El Diablo hecho persona, y yo incómodo en mi asiento no me levantaba porque el cine en España, no está para dejar una película a medias.

En contraposición, Daniel era el héroe, el bonachón, el friki reformado con novia incluida, hijo de una familia funcional, orgullo de sus padres y “el toque de realidad que necesita Julian Assange”. Personajes bien perfilados, sin matices innecesarios, qué falta hace cuando el objetivo principal de esta película es ahondar en la personalidad de Assange, sin escatimar en improperios, pero olvidando –aunque en ocasiones utilizan recursos de documental– el giro que ha supuesto para los medios tradicionales, para la sociedad e incluso el dolor de cabeza para los gobiernos, en particular el de Estados Unidos, la página Wikileaks.

Eché en falta que escarbaran en la supuesta imputación de violación que tiene a Assange refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, el codeo de este personaje con países como Irán, líderes yihadistas o los gobiernos progres de América Latina.


Julian Assange es malo, malísimo y el quinto poder, ese que se viene construyendo hace años en radios comunitarias y ha visto amplificada su voz con las nuevas tecnologías, el poder ciudadano, debe ser más o menos así, sino peor. Por suerte siempre hay periodistas de The Guardian o medios tradicionales que nos dicen la verdad, su verdad, ¿a favor de todos?


P.D. De las definiciones de quinto poder me quedo con esta de Ignacio Ramonet en su artículo, del mismo nombre, publicado en la versión española de Le Monde Diplomatique: “Es necesario, simplemente, crear un “quinto poder”. Un “quinto poder” que nos permita oponer una fuerza cívica ciudadana a la nueva coalición dominante. Un “quinto poder” cuya función sería denunciar el superpoder de los medios de comunicación, de los grandes grupos mediáticos, cómplices y difusores de la globalización liberal. Esos medios de comunicación que, en determinadas circunstancias, no sólo dejan de defender a los ciudadanos, sino que a veces actúan en contra del pueblo en su conjunto.”

Abraham Lincoln: la culpa es de los vampiros

Desde Crepúsculo, supe que no todas las películas de vampiros tienen por qué ser buenas, pero siempre guardo la ilusión de un buen rato viendo chupa-sangres e historias de la noche. Con la más reciente parodia de la vida de Abraham Lincoln esperaba un emocionante hora en el cine, no obstante me volvieron a desilusionar desde Hollywood con tantas escenas desgastadas y argumento sin sentido.
Abraham Lincoln: Cazador de vampiros
Resulta que Lincoln no sólo fue presidente de los Estados Unidos, si no que mientras los jóvenes se iban por ahí a cortejar muchachas o simplemente a tomar a los bares, él se dedicaba a matar vampiros para vengar la muerte de su madre. Las películas de venganza nunca me han gustado mucho porque sucede como con esta, se convierten en una búsqueda incesante del asesino y creo que la violencia solo conlleva más violencia. 
Sin contar algunas buenas escenas de acción pura y dura donde Míster Lincoln hace destreza de su manejo con el hacha para matar vampiros o la de la persecución por encima de los caballos -y no precisamente montando, si no caminando como Cristo sobre el agua- esta película tomó todos los planos que han funcionado en Hollywood para estar en pantalla más de hora y media. 
No detallo mucho para no hacer spoiler, pero hay unas cuántas tonterías históricas, donde sí, la culpa es de los vampiros y no de quienes construyeron esta nación o fueron a espoliar Las Américas. Voy de manera cronológica:
  • “los nativos americanos fueron exterminados por los vampiros”
  • “los reyes africanos vendían a su pueblo” Hasta en la ficción es de mal gusto oír afirmaciones como esta, si hasta muchos reyes fueron despojados de sus posesiones y llevados a América como esclavos
  • “el Sur de los Estados Unidos seguía con la esclavitud porque los vampiros se alimentaban de los esclavos” Claro, y en los años sesenta del siglo pasado el Ku-Klux-Klan eran vampiros también
  • el gran misterio se resuelve: Lincoln fue asesinado por un vampiro. Posiblemente Kennedy también y no por los círculos de poder ocultos. Las teorías conspirativas son de niños de teta frente a este filme. 
  • “los vampiros escaparon a América del Sur, Medio Oriente y Asia” Si hubiera sido durante la Guerra Fría, dirían sin descaro a Rusia, pero no ahora los objetivos del gobierno americano son otros y salvan al mundo de los vampiros en estos rincones del mundo. ¿Será Chávez un vampiro o Fidel Castro?
Sé que es una película y para colmo de vampiros, totalmente irreal y aunque el guionista supo unir bien todos los cabos sueltos de la política estadounidense y una nación, que hayan sido o no vampiros, tiene mucha sangre en sus manos. Pero no soporto tanta imaginación, cuando la realidad es indiscutible. 
Como reza un viejo refrán: “la culpa es de cristal” y no hay que dejarla caer en nadie, menos en uno mismo. Si existieran los vampiros qué fácil sería todo, nos vemos.

De crisis y economías

Nunca pensé que en el AVE rumbo a Madrid pudiera ver una película tan intensa y esclarecedora. Desde el punto cero de la crisis económica, desde el mismo Estados Unidos, llega la película Margin Call con algunos detalles de lo que vivimos hoy.
Margin Call cartel
Enmarcada en las 24 horas previas al inicio de la crisis financiera de 2008, como aclaran en su sinopsis, Margin Call o El precio de la codicia en Argentina, nos desvela la poca decencia o peor el vil interés que mueve a las empresas y mercados. La vida para las ocho personas de la película no se mide por otro estándar que no sea el dinero. ¿Cuánto gana…? es una de las frases más repetidas
Tristemente no hay nada más, ni escrúpulos, ni compromiso y menos sinceridad. No soy economista y me llevo muy mal con la Economía como materia de estudio, lo confieso, pero hasta un niño sabe que si un globo se infla más de lo debido, te puede explotar en la cara
Ojalá hubiera sido un globo lo que reventó en Wall Street. Hoy sabemos que no y sufrimos las consecuencias en muchos sitios de este mundo, suerte que aún no descubrimos otro porque estaría igual.
Tanto manejar millones de mentiras, vender y comprar bonos tóxicos de una empresa a otra, marear la perdiz y no cortar por lo sano, porque claro está “yo no puedo fracasar”, “Tú sí” y al final perdimos y pagamos todos.
En Margin Call los diálogos son esclarecedores, tal vez exagerados, pero son un verdadero grito de REACCIONA que la Economía nos ha consumido. No por gusto J. C. Chandor, también director del filme, fue nominado en los Premios Óscar al mejor guión original por realidades como estas: 
-“No has hecho nada malo, solo estás en la firma equivocada, en el momento equivocado. Los jóvenes son los primeros en caer. “
-Esto va a afectar a mucha gente.
-Sí, va a afectar a mucha gente como yo.
-No, no, me refiero a la gente normal.
-…oye si de verdad quieres dedicarte a esto tienes que creer que eres necesario y lo eres. Si la gente quiere vivir así y tener cochazos y casas enormes que no pueden pagar: tú eres necesario. La única razón por la que todos siguen viviendo como reyes, es porque nosotros tenemos las manos en la balanza a su favor. Si quitáramos la mano el mundo entero empezaría a ser más justo, rápidamente, y eso no lo quiere nadie, dicen que sí, pero es mentira: quieren lo que les damos nosotros, pero se hacen los inocentes… fingiendo no tener ni idea de dónde ha salido, si hay algo que no aguanto es la hipocresía, así que que se jodan, que se joda la gente normal. Lo curioso es que si mañana todo esto se va a la mierda: nos crucificarán por ser tan temerarios. Pero si nos equivocamos y todo vuelve a la normalidad esa misma gente se meará de risa porque quedaremos como los mayores cobardes a los que puso Dios sobre la tierra.
-¿nos vamos a equivocar?
-No, están todos jodidos.
-…es que no sé cómo coño hemos podido cagarla tanto.
-Sientes tanta lástima de ti mismo que es insoportable… tú crees que hoy hemos dejado algunas personas sin trabajo y que no vale la pena, pero tú llevas haciendo eso cada día, hace casi cuarenta años y si esto no vale la pena, entonces nada lo vale. Es solo dinero, se fabrica, trozos de papel con fotos para que no tengamos que matarnos para conseguir comida. No es malo y hoy no es diferente a lo que ha sido siempre: 1637, 1797, 1884… 1901, 1907, 1929, 1937, 1974, 1987, 1992, 1997, 2000 y como sea que llamemos a este, es siempre lo mismo, una y otra vez, no podemos evitarlo y tú y yo no podemos controlarlo, ni pararlo, ni frenarlo, como mucho alterarlo ligeramente. Solo reaccionamos, ganamos mucho si lo hacemos bien y podemos perderlo todo si lo hacemos mal. En el mundo siempre ha habido, siempre habrá el mismo porcentaje de ganadores y perdedores, ricos, felices y pobres desgraciados, peces gordos y perros hambrientos… Sí, puede que hoy en día nosotros seamos más que nunca, pero los porcentajes son exactamente iguales.
-Lo haré, tu pequeño discurso no me convence, pero necesito el dinero
Ojalá fuera mentira, ojalá no escribiera esas palabras.

Generación audiovisual

Soy de la generación destinada a estar ante la televisión unas 4 horas diarias, a veces estoy muchas más, aunque con esto de la conexión a Internet, no presto atención del todo a la tele, pero ahí la tengo encendida, acompañándome, como antaño lo hacía la radio con nuestros abuelos. 
De haber nacido en los años 20 del pasado siglo, sí estamos en el XXI por si aún no caes, la radio sería mi principal referencia, y la literatura por supuesto, que sería de nosotros sin ese negro sobre blanco. Aunque cada vez más, la literatura queda en el olvido, pese a los intentos de renovarse con las nuevas tecnologías y poder llevar en nuestra tablet más libros que en la mochila.
Me gusta la radio, me encanta la literatura, pero donde me ponen una buena película o un serial de televisión, de calidad y sin publicidad -ay la publicidad- quedo rendido a sus pies.
Cada 1ro de Mayo, ese día en que vine al mundo, no tienen por qué saberlo, pero se los digo… pues mi madre me recuerda que cuando estaba con las piernas abiertas, asomando yo la cabeza, los doctores y enfermeras  miraban a la tele una película de una princesa o algo así. No tengo los detalles, pues mi madre le puso la cruz y yo nací con esa cruz de ser tele-adicto.
Soy así, no tendría ni que justificarme con el día de mi nacimiento porque muchos de los que han estudiado conmigo, conozco o me leen, tú mismo, tienes esta misma necesidad que yo de ver y oír alguna historia en la tele o cualquier otro dispositivo. Con esto de los smartphones, teléfonos inteligente, conectados a Internet estés donde estés, es difícil no ver algo cada día.
Aquello de “una imagen vale más que mil palabras”, con la televisión ha tenido la cabida perfecta, a veces sobran palabras con un buen plano, como en la Semana Santa de Sevilla transmitida por Giralda TV, pero  es que no oír algo en la tele es un vacío demasiado profundo. 
Y lo de a veces, es solo pocas veces, porque cuando en la televisión la cogen con hablar, madre mía, qué alguien los pare, hasta de su vida íntima, como si no hubiera tapujos, como si estuvieran en familia y sí es agradable el sentimiento de cercanía, pero roza lo escandaloso. No tienen horario, ni fecha en el calendario, como si no hubiera niños en las casas o las señoras que antes se ruborizaban con esas cosas ya no existieran. 
Quien dice televisión, habla también de cine, una buena película ya sea en el sofá de la casa o en el cine con palomitas, es uno de mis momentos preferidos de la semana. Cuando la película es buena, no significa que haya ganado un Óscar, BAFTA, Goya o cualquier otro premio, si no pasar un buen tiempo, sea de risas, temor o análisis, pero bueno, nunca sentir que nos han robado dinero y tiempo -valga la redundancia- con un producto enlatado. Suelo pedir demasiado, por eso ayer al ver la cartelera, preferí no ir.
Ante eso me quedo con la portátil y la tele, una bomba de relojería donde se nos van los días conectados y viendo noticias, videos musicales, cortos, cualquier producto audiovisual o interactivo. Soy de la llamada generación audiovisual, pero no puedo negar que hemos mutado en una nueva generación más completa o más vacía, eso lo dirá el tiempo, como sea ya somos la generación conectada con las redes sociales y los vericuetos de Internet. ¿Qué será lo próximo? Ojalá esté vivo para verlo.
TE RECOMIENDO:
La generación audiovisual en el proceso del conocimiento, por María del Socorro Mendoza Sánchez en Revista La Tarea (México)

Primer Festival en Internet de Cine Iberoamericano

Cuando todo lo que en Internet es gratis y suena a ilegal, surge el Primer Festival en Internet de Cine Iberoamericano, totalmente online y GRATIS.  Desde el pasado 27 de marzo y hasta el 15 de abril próximo en la dirección http://www.filmotech.com/iberfilmamerica/default.aspx, están disponibles catorce películas para ver mediante streaming.
Con el único requisito de estar conectados desde algunos de los países de la región y registrarse, podremos disfrutar de esta iniciativa de filmotech.com, con el apoyo del ICAA (Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales) y de FIPCA (Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales).
Las películas pueden ser vistas un total de 10,000 veces y permanece a nuestra disposición por un periodo máximo de 24 horas, no en nuestro disco duro, sólo como streaming. 
Desde Cuba, España, Nicaragua, Colombia y otros países iberoamericanos llegan filmes como Boleto al paraíso, Contracorriente, García y Guest. Pueden ver el programa oficial en PDF abajo.
Nosotros los espectadores seremos los responsables de elegir el film que obtendrá el Premio del Público. El premio de la crítica consiste en USD 3,000 para el productor de la cinta y un viaje al Foro EGEDA del Audiovisual Iberoamericano, que se celebrará en Panamá entre los días 24 y 26 de abril de 2012.
Según la página oficial del festival “se otorgará un PREMIO ENTRE EL PÚBLICO PARTICIPANTE EN LA VOTACIÓN A LA MEJOR PELÍCULA DEL FESTIVAL que consistirá en un viaje para dos personas al certamen Recent Cinema From Spain, que se celebrará en Los Ángeles (USA) previsiblemente durante los días 11, 12, 13 y 14 de Octubre. El viaje incluye billete de avión y alojamiento para dos personas. En caso de que la celebración del Recent Cinema From Spain de Los Ángeles sufra alguna modificación en sus fechas, el premio y el viaje se ajustará a esas fechas”.
Por último, les recomiendo la web filmotech.com donde por solo 9 euros al mes, mucho más barato que ir al cine y si le sumamos las palomitas nos sale en más de 10 euros, tienen disponibles más de 1200 películas en español para ver en ordenador, portátil, tableta e iPhone.

Yo tampoco tuve Play Station

A propósito de la película cubana Habanastation, de Ian Padrón


Sería imposible ver una película como Habanastation y no recordar mi infancia en Cuba, yo no tuve Play Station, tan solo un juego de Tetris que mi padre me trajo en una ocasión de uno de sus vuelos. Con un padre militar y mi madre trabajando también para una entidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), lo poco que había en la casa se compartía entre mis dos hermanos y yo, pero nunca dio para una consola, a pesar de la insistencia de los pequeños.


De pequeño me tenía que conformar con alquilar el entonces “atari”, nintendo o sega, con los tres pesos diarios que me daba mi abuelo. Eran tantas las ansias de jugar que no pensaba en comida e íbamos directamente a la casa de la señora a jugar unos 15 minutos por 3 pesos cubanos. La hora salía a 5 pesos, pero para esa cantidad tenía que ahorrar y créanme el fanatismo o vicio era mucho.

En el barrio solo uno fue el afortunado de tener una consola para jugar y solo en contadas ocasiones íbamos a su casa. El resto del tiempo, que era la mayoría, nos la pasábamos mataperreando por el reparto donde vivía. Todos los niños nos íbamos por ahí a jugar a las carreras, los escondidos o el cogío. Todavía tengo en la cabeza la marca por los siete puntos de una partida de cabeza con un camión. Y yo ni me enteraba, jejeje…

Para mí lo más difícil era cuando jugaban a cualquier deporte, nunca he sido de caerle detrás a una pelota o jugar al béisbol, el deporte por excelencia en Cuba. Entonces me iba para mi casa a ver la tele o me quedaba en un rincón rezando porque no me escogieran. Vamos que después de salir dos veces me daban por “mantequilla” y ya nadie me sacaba para jugar.

Mis juegos de cabecera eran la “Gallina ciega” o el que estuviera a la moda por las aventuras de turno. Sí en la tele ponían una historia de mosqueteros, “uno para todos y todos para uno”, nos quedaba corto. Claro, sin trajes estilizados y la espada era un palo que se le afilaba la punta pensando convertirla en la mejor espada.

Era un caso total. Nunca fui de jugar a las bolas, me las quitaban todas de primera y pata, así que me di por vencido. Al final quedaba de mirón en más de un juego, empinando papalotes se me iban a voline siempre. Los apagones los aprovechábamos para tocar casas, “joder al vecino”, o sentarnos en una esquina a ver la luz de los autos y perder el tiempo.

Pero la pasaba bien, viendo a mis amigos divertirse. Tal vez en eso consiste la diversión de los niños, en compartir un rato con los otros, aunque no ponga ni un chícharo, como se dice en Cuba .

En mi pueblo de Playa Baracoa, repito, no tuve Play Station, pero fui feliz, con poco, como lo son hoy los niños de Cuba.

Habanstation (2011), ficha técnica según el portal Cubacine

SINOPSIS:
Dos niños que estudian en la misma aula de una escuela de La Habana pasan juntos un 1ro de Mayo.

EQUIPO DE REALIZACIÓN: 
Guión: Felipe Espinet con la colaboración de Ian Padrón.
Dirección: Ian Padrón
Dirección de Fotografía: Alejandro Pérez
Montaje o Edición: José Lemuel
Música Original: René Baños – Nacional Electrónica
Argumento: Ian Padrón
Sonido: Diego Javier Figueroa
Dirección de Arte: Vivian del Valle
Director Asistente: Hoari Chiong
Productora Ejecutiva: Vilma Montesinos
Productora Delegada: Lídice Marrero
Producción de Rodaje: Noel Álvarez

INTÉRPRETES
Andy Fornaris – Ernesto Escalona – Luis Alberto García – Blanca Rosa Blanco – Claudia Alvariño – Miriam Socarrás – René de La Cruz Ortíz – Omar Franco – Pedro Fernández – Herón Vega – Rigoberto Ferrera – Raúl Pomares – Milton García – Dania Monzón – Ruben Araujo – Ever Alvarez- Bárbara Viera – Jorge Ryan

En el Medio Oeste de…

Para ir a los parajes típicos de las películas de cowboys, no hay que salir de España. De hecho a estos lares han venido a filmar los norteamericanos muchas de sus películas donde con una bala en medio del pueblo se decidía la historia. 
En Almería, una de las provincias andaluzas, se encuentra recreado este pueblo . Los paisajes de tierras áridas, montañas y calor -insoportable en verano-  la hacen un Medio Oeste muy hispano. 
A principios de 2011 hice este viaje, supongo aún no hayan cerrado ninguno de estos sitios. Últimamente no les iba bien, pero el atractivo de estar entre caballos y pueblos que nos remontan a las películas que vemos en la gran pantalla o la tele, es innnegable.
Cierto que los tiroteos entre el bueno y el malo ya sobrepasan el Medio Oeste, pero si comenzamos a construir naves espaciales y futuros paralelos donde se desarrolan ahora la mayoría de películas, estaríamos negando parte de la historia, borrando como hicieron en su tiempo con la gran mayoría de pueblos indios americanos. La desgracia no es comparable, pero el olvido sí.
Espero disfruten estas fotos, muchas más en nuestros álbumes de Picasa.