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#Cuba censura el arte, de nuevo

#RestablezcanelIngenio es el hastag que desde dentro y fuera de Cuba mueve las redes sociales a favor de Juan Carlos Cremata, nueva víctima de la censura en mi país. Sí, me parecía mentira la semana pasada cuando leí una entrevista al propio Cremata en El Nuevo Herald, pero sí, aun hay espíritu censor por esos lares, aunque podamos pensar que con los nuevos aires de acercamiento a los vecinos del Norte esa actitud había quedado detrás.

La obra de teatro por la cual han retirado a Cremata de todas las instituciones en Cuba, y por supuesto la han quitado de las tablas solo dos funciones después, es El Rey se muere. No la he visto, pero han logrado con este nuevo acto censor que el mundo entero se interese por una adaptación que pudo haberse quedado en la isla y ahora se abre a las expectativas de muchísima gente.

Juan Carlos Cremata

Para quienes no conocen a Juan Carlos Cremata es un director y guionista, excéntrico como muchos del gremio, su película Viva Cuba (2005) nos arrancó las lágrimas a los cubanos y cubanas acostumbrados a la migración, por necesidad u obligatoria, pero que dejamos la tierra detrás sin haber conocido la mayoría de provincias del país. Ya anteriormente en otra película, NADA, se había acercado a esa realidad de Cuba. Al parecer en las tablas hirió otras sensibilidades que no dejan pasar quienes se creen con el derecho de qué es o no bueno para los cubanos.

En la entrevista a Cremata, así se refería a su censura en Cuba, sí, porque él sigue allá, aunque cualquier otro estuviera ya fuera o barajando la posibilidad de irse, obligado por las circunstancias:

Como un paso errático, medieval, fascista y muy desatinado en estos tiempos. Como un acápite más, en un capítulo, cada vez más extenso, de injusticias y sinrazones que se han cometido especialmente con la cultura y los artistas en este país. Y me vienen a la memoria ahora mismo, casos ya históricos como Lezama Lima, Virgilio Piñera, Gastón Baquero, Celia Cruz, Ernesto Lecuona, Cabrera Infante, Reinaldo Arenas, Lydia Cabrera y tantos, tantos otros nombres más contemporáneos, a veces ni siquiera tan grandes, o que medianamente pudieron llegar a ser alguien, de los que hablar en Cuba, oficialmente es a veces “sacrilegio”, pero que todo el pueblo cubano, como todo el mundo, conoce, respeta y adora, en tanto forman parte indisoluble de nuestra cultura, o lo que es decir, de nuestra nación. Otra vez la parametración, la persecución, la limpieza de pensamiento y acción, como si los tiempos pasaran en vano. Aquí nada ha cambiado, al menos en ese sentido. Como una declaración del abuso de poder, el absurdo y la ignominia. Pero, en definitiva, como una muestra más, de la naturaleza de esos seres que amordazan, silencian, prohíben y entorpecen la evolución del pensamiento. Y con ello la vida de una gran mayoría de personas en este país. Como un atropello a la libertad de expresión, a la creación artística y a los derechos más elementales del ser humano.

Poco puedo decir después del propio Cremata al respecto de la censura. Lamentablemente este nuevo episodio de “quitar a alguien del medio”, digámoslo claro, de censura, demuestra que en Cuba seguirán existiendo incomprendidos o personas de mente muy cuadrada como para aceptar críticas a través del arte. Como si el arte no fuera para provocar, para dejarnos inquietos en nuestros asientos bien sea en el cine, el sofá de la casa o en una butaca de un teatro, en cualquier rincón o medio por el que lo disfrutemos. La buena cultura es para entretener, eso también está claro, pero para provocar repito, hacernos pensar y remover nuestra zona de confort. Quien no permita que eso suceda, no le interesa tener el pueblo más culto del mundo.

No a la censura.

Privacidad OFF, censura ON

EXLCLUSIVO PARA @frikarteweb FRIKARTE
Desde hace unas semanas las noticias de violación de la privacidad en redes sociales, incluso por universidades, y la decisión de algunos gobiernos de entrometerse en sus perfiles online, correos electrónicos e incluso oír cuánto dicen a través del móvil se suceden de un continente a otro, en países conocidos por su férrea censura como China y otros que sacan las espuelas de su querida Corona.
El gobierno chino nunca ha entendido de medias tintas con sus ciudadanos, ni en Internet, ni en la vida real, por eso cuando considera que un sitio habla en contra de sus políticas, o peor aún divulga noticias de un Golpe de Estado, no pestañea para cerrar 16 páginas web, entre ellas las dos opciones locales de Twitter, Sina Weibo y QQ, así como algunos foros.
Con 513 millones de usuarios, China tiene la mayor comunidad de internautas del mundo, que segúnMilenio “confían más en las redes sociales y los foros para informarse… El editorial del Diario del Pueblo, voz oficial del Partido Comunista de China, advierte de que la difusión de rumores será severamente castigada por la ley“.
La respuesta de una facción china de Anonymousno se hizo esperar tampoco, atacaron unos 485 sitios de gobiernos regionales y locales, que fueron redecorados con información de sus administradores, números de teléfono de funcionarios del gobierno, correos electrónicos e información sobre cómo saltarse el Gran Firewall de China, apuntan desde Fayerwayer.

En una nota publicada en Pasbetin, Anonymous China señala en chino y en inglés que “el gobierno chino ha sometido a su gente a leyes injustas y procesos que no son sanos. Gente, cada uno de ustedes sufre de la tiranía de ese régimen”.
Otra capítulo más en la falta de libertad de expresión en el gigante asiático que en esta redada detuvo a seis blogueros supuestamente por difundir la noticia a través de la red. Seamos franco, si la noticia viene de China no impresiona, aunque duele, pero si de pronto oímos que Gran Bretaña estudia una propuesta de ley para intervenir en las comunicaciones de sus ciudadano sin la necesidad de tener  la aprobación de un juez, entonces ¿con qué cara vamos a exigir a China la no intervención en cuánto dicen sus ciudadanos?
La corona británica se suma así a la ley SOPA de los Estados Unidos y a los intentos desesperados a nivel mundial de los gobiernos para controlar Internet con la llamada ACTA, que ya hemos tratado en esta misma columna Acta vs derechos humanos.
Con el pretexto de combatir el crimen y los ataques de militantes, Gran Bretaña permitirá que una de sus agencias de Inteligencia monitorice todas las llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos y actividades online en el país. La noticia ha trascendido desde principios de mes y la negativa de las organizaciones de defensa de los derechos civiles no se ha hecho esperar.
Nick Pickles, director de campaña del grupo Big Brother Watch, calificó la iniciativa de “un paso sin precedentes que verá a Reino Unido adoptar el mismo tipo de supervisión visto en China e Irán… Este es un ataque absoluto a la privacidad en internet y no está claro si realmente mejorará la seguridad pública, añadiendo costes significativos a las empresas de internet”, reseñan en BBC Mundo.
En momentos donde la crisis económica está suponiendo el recorte en políticas sociales, gobiernos como el británico postulan leyes como estas para mantener a sus ciudadanos callados y gastar más en los bozales, ni que fueran perros con rabia, aunque después de los sucesos del año pasado en Londres, es comprensible su postura, pero nada defendible.
El primer ministro británico David Cameron se ha postulado a favor de esta ley que se presentará muy pronto ante el Parlamento. “Hay importantes lagunas en nuestras defensas por el avance de la tecnología. La gente hace llamadas telefónicas por Internet (VoIP)en lugar de hacerlo a través de la línea fija”Y ante los temores de los ciudadanos, aclaró que “se respetarán los derechos civiles“.
Como sea, ya tendremos que seguir de cerca la evolución de este proyecto que en su génesis menoscaba la privacidad de todos los británicos o quienes estén en su territorio. Del otro lado del charco, en Estados Unidos para ser más exactos,las universidades se están pasando de lista y le piden a sus aspirantes la contraseña de sus cuentas en redes sociales o incluso acceder durante la entrevista a su perfil en Facebook. 

La reacción del equipo de Zuckerberg ha sido inmediata y han advertido a quienes solicitan tales requisitos que impondrán denuncias contra los empleadores o instituciones. Erin Egan, jefe de privacidad de Facebook, dijo que esta práctica “puede prestarse a suspicacias. Podrían no contratarte (por algo que ven en tu perfiles) y eso sería discriminación”.
El manual de la Universidad de Carolina del Norte especifica que se debe designar a una persona para que regule el contenido de redes sociales. Así, según señalan en la web Clases de Periodismo, “las escuelas piden que los alumnos se hagan “amigos” en Facebook de entrenadores o de una persona encargada de monitorear las cuentas de sus estudiantes”.
Lamentable, pero cierto… ¿Internet es un peligro para los gobiernos, o los gobiernos un peligro para Internet? Lo dejo ahí, yo ya tengo mi respuesta ¿y tú?

Internet, ¿Medio Oeste sin control?

EXCLUSIVO PARA FRIKARTE, publicado el 7 de febrero de 2012
Con la masificación de Internet a finales de los 90, dejó de ser un área restrictiva de Universidades, instituciones y organismos estatales para convertirse en el sitio donde cada uno compartimos cuanto queremos y decimos lo qué pensamos sin tapujos, a veces demasiado crudo.
Pero el panorama está cambiando y quienes estamos al tanto de las últimas noticias, vemos el interés imperioso de gobiernos y empresas de la industria cultural de controlar todo cuánto compartimos, sobre todo si lleva el sello del Copyright.
El Medio Oeste en que se convirtió Internet comienza a tener alcalde y si sigue así pronto un ayuntamiento.
La noticia más reciente de censura en la web, supuestamente para no herir sensibilidades en países como China, donde ya tienen su propio microblogging – Weibo – afecta a Twitter, o mejor dicho a nosotros pues cualquier comentario salido de tono u ofensivo puede ser eliminado. Todo un misterio, pues con la diversidad cultural de la red, no dudo que la pobre Concha en España, sea censurada en Argentina.
Twitter lleva censurando a su antojo desde hace un tiempo, aunque ahora lo haga oficial. El caso más reconocido son los tweets relacionados con Occupy Walt Street. Hasta a un periodista y blogger de Business Insider, David Seaman, le suspendieron la cuenta por hablar mucho del llamado movimiento del 99 % y luego lo quisieron callar con una Xbox 360 de regalo ¿alguien más quiere ser censurado?
El caso Megaupload también nos ha dejado con un gran vacío en la red y no solo lo digo por la cantidad de series y películas disponibles en ese sitio, si no por aquellos que confiaron sus documentos y fotos personales al muy vendido almacenamiento en la nube. Después de este suceso, que analizaremos en otra ocasión, la principal duda es si podemos confiar en guardar nuestra vida en la red.
No obstante, en Internet tenemos media vida, queramos o no. Con Google, Facebook y cualquier otra red social nos rastrean tanto estemos conectados o no, para después ser bombardeados con publicidad en nuestro correo o perfiles. Eso no es denunciable, ahí nadie protesta.
Casi nadie diría yo, pues desde que Anonymus merodea en la red de redes, más de un sitio de grandes empresas como Universal e incluso el Departamento de Justicia de Estados Unidos han visto inactivas su web. Todavía recuerdo cuando anunciaron la condena a Facebook, pero Zuckerberg se puso las pilas y cambio la política de privacidad. ¿Con Google habrá pasado igual?
De todos estos casos y muchos más estaremos hablando en Frikarte, no podríamos dejar de lado Wikileaks que ahora se proyecta a un programa de televisión, a propósito del cual han dicho “Internet nunca ha sido tan fuerte, pero tampoco ha sido nunca objeto de tantos ataques”.
Aunque quieran dejarnos Sin-derechos, no dejemos que nos agüen la SOPA, 😉