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Constitución de Cuba 2018 vs 1976 (III): relaciones internacionales

El anteproyecto de reforma constitucional de Cuba integra nuevos postulados en sus relaciones internacionales que no aparecían en la de 1976 como la protección del medio ambiente, la condena al terrorismo y “la democratización del ciberespacio”. Del artículo 11 al 15 continúan con los principios fundamentales de la nación y del 16 al 19 se deja clara la postura de Cuba ante el mundo. En este punto, el Gobierno cubano puntualiza también que los tratados internacionales ratificados por la República cubana se integran al ordenamiento jurídico nacional, conforme a lo establecido en la ley y se ceden a entidades supranacionales -ALBA por ejemplo- el ejercicio de las facultades requeridas para promover la integridad latinoamericana y caribeña.

En el artículo 11 se mantiene intacta la soberanía de Cuba sobre el territorio nacional,  integrado por la Isla de Cuba, la Isla de la Juventud, las demás islas y cayos adyacentes, las aguas interiores y el mar territorial, el medio ambiente y los recursos naturales. A partir del artículo 12 comienzan las modificaciones. En este mismo se recoge la reforma de 2002 por la cual el país “repudia y considera ilegales y nulos los tratados, pactos o concesiones concertados en condiciones de desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía e integridad territorial. Las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con cualquier otro Estado no podrán ser jamás negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera las funciones del Estado”.

En el actual artículo 13 se resumen las funciones del Estado, recogidas en el noveno artículo de 1976. Se agregan los esfuerzos de la nación para fortalecer la unidad nacional y defender la soberanía, mientras mantienen todo el anterior artículo 9 en su punto a: “la construcción del socialismo; mantener y defender la integridad y la soberanía de la patria; preservar la seguridad nacional; garantizar la igualdad de los derechos, y el cumplimiento de los deberes consagrados en la Constitución; promover un desarrollo sostenible que asegure la prosperidad individual y colectiva, y trabajar por alcanzar mayores niveles de equidad y justicia social, así como preservar y multiplicar los logros alcanzados por la Revolución; garantizar la dignidad plena de las personas y su desarrollo integral; afianzar la ideología y la ética inherentes a nuestra sociedad socialista; proteger el patrimonio natural, histórico y cultural de la nación, y asegurar el desarrollo educacional, científico, técnico y cultural del país”.

Sin embargo el punto b y c recogido en el artículo 9 de la Constitución de 1976 se suprime, lo que no significa que no esté recogido en la nueva. Así se elimina, de las funciones del Estado, las garantías de “que no haya hombre o mujer, en condiciones de trabajar, que no tenga oportunidad de obtener un empleo con el cual pueda contribuir a los fines de la sociedad y a la satisfacción de sus propias necesidades; que no haya  persona incapacitada para el trabajo que no tenga medios decorosos de subsistencia; que no haya enfermo que no tenga atención médica; que no haya niño que no tenga escuela, alimentación y vestido; que no haya joven que no tenga oportunidad de estudiar; que no haya persona que no tenga acceso al estudio, la cultura y el deporte; que no haya familia que no tenga una vivienda confortable”.

Las organizaciones de masas y sociales se reconocen en el artículo 14 de la nueva carta magna, como se hacía en el artículo 7 de 1976 siempre que se incorporen “a las tareas de la edificación, consolidación y defensa de la sociedad socialista”. A partir de este (art.14) se modifican todos los siguientes de la Constitución anterior que se refieren al ordenamiento económico del país. En el actual proyecto de ley pasan a ser del artículo 20 al 31 recogidos en el Título II como los fundamentos económicos. En el artículo 15 “se reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa”. Este varía poco con el artículo 8 de 1976 que establecía que en la República de Cuba “las instituciones religiosas están separadas del Estado y todas tienen los mismos derechos y deberes. Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración”.

A partir del capítulo 16 se establece las relaciones internacionales de Cuba, antes recogidas en el 12. En este punto destaca “la protección y conservación del medio ambiente y el enfrentamiento al cambio climático, que amenaza la sobrevivencia de la especie humana, sobre la base del reconocimiento de responsabilidades comunes, pero diferenciadas; el establecimiento de un orden económico internacional más justo y equitativo y la erradicación de los patrones irracionales de producción y consumo”. Así mismo, mientras en la Constitución de 1976 no había referencia a los derechos humanos, en esta se afirma que el Estado “defiende y protege” su disfrute y “repudia cualquier manifestación de racismo o discriminación”.

En la nueva carta magna Cuba se repudia el terrorismo y se rechaza el uso de armas nucleares, la ciberguerra y “las nuevas armas, incluyendo las autónomas, que transgreden el Derecho Internacional Humanitario”. El país se compromete en “la construcción de la sociedad de la información y el conocimiento”: que “todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento en la mejora de su calidad de vida”. Uno de los sitios con menos acceso y más restricciones a Internet en América y el mundo habla de “la democratización del ciberespacio”. Además, promueven “la multipolaridad en las relaciones internacionales, como alternativa a la dominación y al hegemonismo político, financiero y militar que amenazan la paz, la independencia y la soberanía de los pueblos”.

Cuba mantiene sus principios de soberanía, independencia y aspiración de paz de todos los países en base a la libre determinación. Así mismo, la cooperación internacional en beneficio e interés mutuo con los países de América Latina, del Caribe y los del mal llamado Tercer Mundo, un término ya no utilizado por su carácter peyorativo, y con otros que edifican el socialismo o tienen “un régimen político, social y económico diferente”, pero respetan “los principios de mutuas conveniencias y adoptan una actitud recíproca con el país”.

En los artículos 17 y 18 se introducen cambios en la Constitución con respecto a la 1976: “Lo prescrito en los tratados internacionales ratificados por la República de Cuba se integra al ordenamiento jurídico nacional, conforme a lo establecido en la ley” y el país puede “mediante tratados, atribuir a entidades supranacionales el ejercicio de las facultades requeridas para ello”. Por último, en el artículo 19 se recoge quienes tienen derecho a asilo para las autoridades cubanas.

A continuación reproducimos cada línea de los artículos 11 al 19 de la nueva y antigua Constitución de Cuba:

ARTÍCULO 11

2018: El Estado ejerce su soberanía:

  • a) sobre todo el territorio nacional, integrado por la Isla de Cuba, la Isla de la Juventud, las demás islas y cayos adyacentes, las aguas interiores y el mar territorial en la extensión que fija la ley y el espacio aéreo que sobre estos se extiende;
  • b) sobre el medio ambiente y los recursos naturales del país;
  • c) sobre los recursos naturales, tanto vivos como no vivos, de las aguas, el lecho y el subsuelo de la zona económica exclusiva de la República, en la extensión que fija la ley, conforme a la práctica internacional.

1976: El Estado ejerce su soberanía:

  • a) sobre todo el territorio nacional, integrado por la Isla de Cuba, la Isla de la Juventud, las demás islas y cayos adyacentes, las aguas interiores y el mar territorial en la extensión que fija la ley y el espacio aéreo que sobre éstos se extiende;
  • b) sobre el medio ambiente y los recursos naturales del país;
  • c) sobre los recursos naturales, tanto vivos como no vivos, de las aguas, el lecho y el subsuelo de la zona económica marítima de la República, en la extensión que fija la ley, conforme a la práctica internacional. (Esta última parte pasa a ser el ARTÍCULO 12) La República de Cuba repudia y considera ilegales y nulos los tratados, pactos o concesiones concertados en condiciones de desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía y su integridad territorial.

Las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con cualquier otro Estado no podrán ser jamás negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera.

ARTÍCULO 12

2018: La República de Cuba repudia y considera ilegales y nulos los tratados, pactos o concesiones concertados en condiciones de desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía e integridad territorial. Las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con cualquier otro Estado no podrán ser jamás negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera.

1976: (Este pasa a ser el ARTÍCULO 16) La República de Cuba hace suyos los principios antimperialistas e internacionalistas, y

  • a) ratifica su aspiración de paz digna, verdadera y válida para todos los Estados, grandes y pequeños, débiles y poderosos, asentada en el respeto a la independencia y soberanía de los pueblos y el derecho a la autodeterminación;
  • b) funda sus relaciones internacionales en los principios de igualdad de derechos, libre determinación de los pueblos, integridad territorial, independencia de los Estados, la cooperación internacional en beneficio e interés mutuo y equitativo, el arreglo pacifico de controversias en pie de igualdad y res- peto y los demás principios proclamados en la Carta de las Naciones Unidas y en otros tratados internacionales de los cuales Cuba sea parte;
  • c) reafirma su voluntad de integración y colaboración con los países de América Latina y del Caribe, cuya identidad común y necesidad histórica de avanzar juntos hacia la integración económica y política para lograr la verdadera independencia, nos permitiría alcanzar el lugar que nos corresponde en el mundo;
  • ch) propugna la unidad de todos los países del Tercer Mundo, frente a la política imperialista y neocolonialista que persigue la limitación o subordinación de la soberanía de nuestros pueblos y agravarlas condiciones económicas de explotación y opresión de las naciones subdesarrolladas;
  • d) condena al imperialismo, promotor y sostén de todas las manifestaciones fascistas, colonialistas, neocolonialistas y racistas, como la principal fuerza de agresión y de guerra y el peor enemigo de los pueblos;
  • e) repudia la intervención directa o indirecta en los asuntos internos o externos de cualquier Estado y, por tanto, la agresión armada, el bloqueo económico, así como cualquier otra forma de coerción económica o política, la violencia física contra personas residentes en otros países, u otro tipo de injerencia y amenaza a la integridad de los Estados y de los elementos políticos, económicos y culturales de las naciones;
  • f) rechaza la violación del derecho irrenunciable y soberano de todo Estado a regular el uso y los beneficios de las telecomunicaciones en su territorio, conforme a la práctica universal y a los convenios internacionales que ha suscrito;
  • g) califica de delito internacional la guerra de agresión y de conquista, reconoce la legitimidad de las luchas por la liberación nacional, así como la resistencia armada a la agresión, y considera su deber internacionalista solidarizarse con el agredido y con los pueblos que combaten por su liberación y autodeterminación;
  • h) basa sus relaciones con los países que edifican el socialismo en la amistad fraternal, la cooperación y la ayuda mutua, asentadas en los objetivos comunes de la construcción de la nueva sociedad;
  • i) mantiene relaciones de amistad con los países que, teniendo un régimen político, social y económico diferente, respetan su soberanía, observan las normas de convivencia entre los Estados, se atienen a los principios de mutuas conveniencias y adoptan una actitud recíproca con nuestro país.

Art. 11 c La República de Cuba repudia y considera ilegales y nulos los tratados, pactos o concesiones concertados en condiciones de desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía y su integridad territorial. Las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con cualquier otro Estado no podrán ser jamás negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera.

ARTÍCULO 13

2018: El Estado tiene como fines esenciales los siguientes:

  • a) encauzar los esfuerzos de la nación en la construcción del socialismo y fortalecer la unidad nacional;
  • b) mantener y defender la independencia, la integridad y la soberanía de la patria;
  • c) preservar la seguridad nacional;
  • d) garantizar la igualdad en el disfrute y ejercicio de los derechos, y el cumplimiento de los deberes consagrados en la Constitución;
  • e) promover un desarrollo sostenible que asegure la prosperidad individual y colectiva, y trabajar por alcanzar mayores niveles de equidad y justicia social, así como preservar y multiplicar los logros alcanzados por la Revolución;
  • f) garantizar la dignidad plena de las personas y su desarrollo integral;
  • g) afianzar la ideología y la ética inherentes a nuestra sociedad socialista;
  • h) proteger el patrimonio natural, histórico y cultural de la nación, y
  • i) asegurar el desarrollo educacional, científico, técnico y cultural del país.

1976: (Este pasa a ser el ARTÍCULO 19) La República de Cuba concede asilo a los perseguidos por sus ideales o luchas por los derechos democráticos, contra el imperialismo, el fascismo, el colonialismo y el neocolonialismo; contra la discriminación y el racismo; por la liberación nacional; por los derechos y reivindicaciones delos trabajadores, campesinos y estudiantes; por sus actividades políticas, científicas, artísticas y literarias progresistas, por el socialismo y la paz.

Art. 9 El Estado:

  • a) realiza la voluntad del pueblo trabajador y

—encauza los esfuerzos de la nación en la construcción del socialismo;

—mantiene y defiende la integridad y la soberanía de la patria;

—garantiza la libertad y la dignidad plena del hombre, el disfrute de sus derechos, el ejercicio y cumplimiento de sus deberes y el desarrollo integral de su personalidad,

—afianza la ideología y las normas de convivencia y de conducta propias de la sociedad libre de la explotación del hombre por el hombre;

—protege el trabajo creador del pueblo y la propiedad y la riqueza de la nación socialista;

—dirige planificadamente la economía nacional;

—asegura el avance educacional, científico, técnico y cultural del país;

  • b) como Poder del pueblo, en servicio del propio pueblo, garantiza

—que no haya hombre o mujer, en condiciones de trabajar, que no tenga oportunidad de obtener un empleo con el cual pueda contribuir a los fines de la sociedad y a la satisfacción de sus propias necesidades;

—que no haya persona incapacitada para el trabajo que no tenga medios decorosos de subsistencia;

—que no haya enfermo que no tenga atención médica;

—que no haya niño que no tenga escuela, alimentación y vestido;

—que no haya joven que no tenga oportunidad de estudiar;

—que no haya persona que no tenga acceso al estudio, la cultura y el deporte;

  • c) trabaja por lograr que no haya familia que no tenga una vivienda confortable.

ARTÍCULO 14

2018: El Estado socialista cubano reconoce y estimula a las organizaciones de masas y sociales, que agrupan en su seno a distintos sectores de la población, representan sus intereses específicos y los incorporan a las tareas de la edificación, consolidación y defensa de la sociedad socialista. La ley establece los principios generales en que estas organizaciones se fundamentan y reconoce el desempeño de las demás formas asociativas.

1976: En la República de Cuba rige el sistema de economía basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y en la supresión de la explotación del hombre por el hombre. También rige el principio de distribución socialista “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”. La ley establece las regulaciones que garantizan el efectivo cumplimiento de este principio.

Art. 7 El Estado socialista cubano reconoce y estimula a las organizaciones de masas y sociales, surgidas en el proceso histórico de las luchas de nuestro pueblo, que agrupan en su seno a distintos sectores de la población, representan sus intereses específicos y los incorporan a las tareas de la edificación, consolidación y defensa de la sociedad socialista.

ARTÍCULO 15:

2018: El Estado reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa. En la República de Cuba las instituciones religiosas están separadas del Estado y todas tienen los mismos derechos y deberes. Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración.

1976: Son de propiedad estatal socialista de todo el pueblo:

  • a) las tierras que no pertenecen a los agricultores pequeños o cooperativas integradas por éstos, el subsuelo, las minas, los recursos naturales tanto vivos como no vivos dentro de la zona económica marítima de la República, los bosques, las aguas y las vías de comunicación;
  • b) los centrales azucareros, las fábricas, los medios fundamentales de transporte, y cuantas empresas, bancos e instalaciones han sido nacionalizados y expropiados a los imperialistas, latifundistas y burgueses, así como las fábricas, empresas e instalaciones económicas y centros científicos, sociales, culturales y deportivos construidos, fomentados o adquiridos por el Estado y los que en el futuro construya, fomente o adquiera. Estos bienes no pueden trasmitirse en propiedad a personas naturales o jurídicas, salvo los casos excepcionales en que la trasmisión parcial o total de algún objetivo económico se destine a los fines del desarrollo del país y no afecten los fundamentos políticos, sociales y económicos del Estado, previa aprobación del Consejo de Ministros o su Comité Ejecutivo. En cuanto a la trasmisión de otros derechos sobre estos bienes a empresas estatales y otras entidades autorizadas, para el cumplimiento de sus fines, se actuará conforme a lo previsto en la ley.

Art. 8 El Estado reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa. En la República de Cuba, las instituciones religiosas están separadas del Estado. Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración.

ARTÍCULO 16:

2018: La República de Cuba basa las relaciones internacionales en el ejercicio de su soberanía y los principios antimperialistas e internacionalistas, en función de los intereses del pueblo y, en consecuencia:

  • a) ratifica su aspiración de paz digna, verdadera y válida para todos los Estados, asentada en el respeto a la independencia y soberanía de los pueblos y su derecho a la libre determinación, expresado en la libertad de elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones;
  • b) sostiene su voluntad de observar de manera irrestricta los principios y normas que conforman el Derecho internacional, en particular la igualdad de derechos, la integridad territorial, la independencia de los Estados, el no uso ni amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales, la cooperación internacional en beneficio e interés mutuo y equitativo, el arreglo pacífico de controversias en pie de igualdad y respeto y los demás principios proclamados en la Carta de las Naciones Unidas;
  • c) reafirma su voluntad de integración y colaboración con los países de América Latina y del Caribe, cuya identidad común y necesidad histórica de avanzar hacia la integración económica y política para lograr la verdadera independencia, nos permitirá alcanzar el lugar que nos corresponde en el mundo;
  • d) propugna la unidad de todos los países del Tercer Mundo y condena el imperialismo, enemigo de la paz y de los pueblos; el fascismo; el colonialismo; el neocolonialismo u otras formas de sometimiento, en cualquiera de sus manifestaciones;
  • e) promueve la protección y conservación del medio ambiente y el enfrentamiento al cambio climático, que amenaza la sobrevivencia de la especie humana, sobre la base del reconocimiento de responsabilidades comunes, pero diferenciadas; el establecimiento de un orden económico internacional más justo y equitativo y la erradicación de los patrones irracionales de producción y consumo;
  • f) defiende y protege el disfrute de los derechos humanos y repudia cualquier manifestación de racismo o discriminación;
  • g) condena la intervención directa o indirecta en los asuntos internos o externos de cualquier Estado y, por tanto, la agresión armada, el bloqueo económico, comercial y financiero, así como cualquier otra forma de coerción económica o política, la violencia física contra personas residentes en otros países, u otro tipo de injerencia y amenaza a la integridad de los Estados y de los elementos políticos, económicos y culturales de las naciones;
  • h) rechaza la violación del derecho irrenunciable y soberano de todo Estado a regular el uso y los beneficios de las telecomunicaciones en su territorio, conforme a la práctica universal y a los convenios internacionales que ha suscrito;
  • i) califica de crimen internacional la guerra de agresión y de conquista, reconoce la legitimidad de las luchas por la liberación nacional y la resistencia armada a la agresión, así como considera su deber internacionalista solidarizarse con el agredido y con los pueblos que combaten por su liberación y autodeterminación;
  • j) promueve el desarme general y completo, rechaza la existencia, proliferación o uso de armas nucleares, de exterminio en masa u otras de efectos similares, y la ciberguerra, así como el desarrollo y empleo de nuevas armas, incluyendo las autónomas, que transgreden el Derecho Internacional Humanitario;
  • k) repudia y condena el terrorismo en cualquiera de sus manifestaciones, en particular el terrorismo de Estado;
  • l) ratifica su compromiso en la construcción de una sociedad de la información y el conocimiento centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo sostenible, en la que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento en la mejora de su calidad de vida, sobre la base de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas; y defiende la cooperación de todos los Estados y la democratización del ciberespacio, así como condena su uso con fines contrarios a ello, incluidas la subversión y la desestabilización de naciones soberanas;
  • m) basa sus relaciones con los países que edifican el socialismo en la amistad fraternal, la cooperación y la ayuda mutua, asentadas en los objetivos comunes de la construcción de la nueva sociedad;
  • n) mantiene relaciones de amistad con los países que, teniendo un régimen político, social y económico diferente, respetan su soberanía, observan las normas de convivencia entre los Estados, se atienen a los principios de mutuas conveniencias y adoptan una actitud recíproca con nuestro país, y
  • ñ) promueve la multipolaridad en las relaciones internacionales, como alternativa a la dominación y al hegemonismo político, financiero y militar que amenazan la paz, la independencia y la soberanía delos pueblos.

1976: El Estado organiza, dirige y controla la actividad económica nacional conforme a un plan que garantice el desarrollo programado del país, a fin de fortalecer el sistema socialista, satisfacer cada vez mejor las necesidades materiales y culturales de la sociedad y los ciudadanos, promover el desenvolvimiento de la persona humana y de su dignidad, el avance y la seguridad del país. En la elaboración y ejecución de los programas de producción y desarrollo participan activa y conscientemente los trabajadores de todas las ramas de la economía y de las demás esferas de la vida social.

Art. 16 La República de Cuba hace suyos los principios antimperialistas e internacionalistas, y

  • a) ratifica su aspiración de paz digna, verdadera y válida para todos los Estados, grandes y pequeños, débiles y poderosos, asentada en el respeto a la independencia y soberanía de los pueblos y el derecho a la autodeterminación;
  • b) funda sus relaciones internacionales en los principios de igualdad de derechos, libre determinación de los pueblos, integridad territorial, independencia de los Estados, la cooperación internacional en beneficio e interés mutuo y equitativo, el arreglo pacifico de controversias en pie de igualdad y respeto y los demás principios proclamados en la Carta de las Naciones Unidas y en otros tratados internacionales de los cuales Cuba sea parte;
  • c) reafirma su voluntad de integración y colaboración con los países de América Latina y del Caribe, cuya identidad común y necesidad histórica de avanzar juntos hacia la integración económica y política para lograr la verdadera independencia, nos permitiría alcanzar el lugar que nos corresponde en el mundo;
  • ch) propugna la unidad de todos los países del Tercer Mundo, frente a la política imperialista y neocolonialista que persigue la limitación o subordinación de la soberanía de nuestros pueblos y agravarlas condiciones económicas de explotación y opresión de las naciones subdesarrolladas;
  • d) condena al imperialismo, promotor y sostén de todas las manifestaciones fascistas, colonialistas, neocolonialistas y racistas, como la principal fuerza de agresión y de guerra y el peor enemigo de los pueblos;
  • e) repudia la intervención directa o indirecta en los asuntos internos o externos de cualquier Estado y, por tanto, la agresión armada, el bloqueo económico, así como cualquier otra forma de coerción económica o política, la violencia física contra personas residentes en otros países, u otro tipo de injerencia y amenaza a la integridad de los Estados y de los elementos políticos, económicos y culturales de las naciones;
  • f) rechaza la violación del derecho irrenunciable y soberano de todo Estado a regular el uso y los beneficios de las telecomunicaciones en su territorio, conforme a la práctica universal y a los convenios internacionales que ha suscrito;
  • g) califica de delito internacional la guerra de agresión y de conquista, reconoce la legitimidad de las luchas por la liberación nacional, así como la resistencia armada a la agresión, y considera su deber internacionalista solidarizarse con el agredido y con los pueblos que combaten por su liberación y autodeterminación;
  • h) basa sus relaciones con los países que edifican el socialismo en la amistad fraternal, la cooperación y la ayuda mutua, asentadas en los objetivos comunes de la construcción de la nueva sociedad;
  • i) mantiene relaciones de amistad con los países que, teniendo un régimen político, social y económico diferente, respetan su soberanía, observan las normas de convivencia entre los Estados, se atienen a los principios de mutuas conveniencias y adoptan una actitud recíproca con nuestro país.

ARTÍCULO 17:

2018: Lo prescrito en los tratados internacionales ratificados por la República de Cuba se integra al ordenamiento jurídico nacional, conforme a lo establecido en la ley.

1976: El Estado administra directamente los bienes que integran la propiedad socialista de todo el pueblo; o podrá crear y organizar empresas y entidades encargadas de su administración, cuya estructura, atribuciones, funciones y el régimen de sus relaciones son regulados por la ley. Estas empresas y entidades responden de sus obligaciones sólo con sus recursos financieros, dentro delas limitaciones establecidas por la ley. El Estado no responde de las obligaciones contraídas por las empresas, entidades u otras personas jurídicas y éstas tampoco responden de las de aquél.

ARTÍCULO 18:

2018: La República de Cuba, en su propósito de promover la integridad latinoamericana y caribeña, puede, mediante tratados, atribuir a entidades supranacionales el ejercicio de las facultades requeridas para ello.

1976: El Estado dirige y controla el comercio exterior. La ley establece las instituciones y autoridades estatales facultadas para:

  • —crear empresas de comercio exterior;
  • —normar y regular las operaciones de exportación e importación; y
  • —determinar las personas naturales o jurídicas con capacidad legal para realizar dichas operaciones de exportación e importación y concertar convenios comerciales.

ARTÍCULO 19:

2018: La República de Cuba concede asilo a los perseguidos por sus ideales o luchas por los derechos democráticos, contra el imperialismo, el fascismo, el colonialismo, el neocolonialismo y cualquier otra forma de dominación, la discriminación y el racismo; por la liberación nacional; por los derechos y reivindicaciones de los trabajadores, campesinos, mujeres, estudiantes, indígenas y ambientalistas; por sus actividades políticas, científicas, artísticas y literarias progresistas y por el socialismo y la paz.

1976: El Estado reconoce la propiedad de los agricultores pequeños sobre las tierras que legalmente les pertenecen y los demás bienes inmuebles y muebles que les resulten necesarios para la explotación a que se dedican, conforme a lo que establece la ley. Los agricultores pequeños, previa autorización del organismo estatal competente y el cumplimiento de los demás requisitos legales, pueden incorporar sus tierras únicamente a cooperativas de producción agropecuaria. Además pueden venderlas, permutarlas o trasmitirlas por otro título al Estado y a cooperativas de producción agropecuaria o a agricultores pequeños en los casos, formas y condiciones que establece la ley, sin perjuicio del derecho preferente del Estado a su adquisición, mediante el pago de su justo precio. Se prohíbe el arrendamiento, la aparcería, los préstamos hipotecarios y cualquier acto que implique gravamen o cesión a particulares de los derechos emanados de la propiedad de los agricultores pequeños sobre sus tierras. El Estado apoya la producción individual de los agricultores pequeños que contribuyen a la economía nacional.

Art. 13 La República de Cuba concede asilo a los perseguidos por sus ideales o luchas por los derechos democráticos, contra el imperialismo, el fascismo, el colonialismo y el neocolonialismo; contra la discriminación y el racismo; por la liberación nacional; por los derechos y reivindicaciones de los trabajadores, campesinos y estudiantes; por sus actividades políticas, científicas, artísticas y literarias progresistas, por el socialismo y la paz.

Constitución de Cuba 2018 vs 1976 (II): primeros 10 artículos

Los primeros 10 artículos del anteproyecto de ley de la Constitución de Cuba, ya disponible para su consulta, varían en algunos puntos con la carta magna de 1976. En una lectura comparada de ambos textos se puede ver que se elimina la retórica más anticapitalista, quizás para dar más confianza y seguridad a los inversores extranjeros en el país. El Partido Comunista de Cuba (PCC) y único se declara como “fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”, se puntualizan los deberes de todos los órganos del Estado, directivos, funcionarios y empleados con los ciudadanos y se deja bien claro que el carácter socialista del país es irrevocable como se aprobó en el referéndum de 2002.

Cuba sigue siendo un Estado socialista desde el artículo 1. A la frase martiana de “con todos y para el bien de todos” se le agregan calificativos como “Estado de derecho, democrático” y a la República, por su parte, otros como “indivisible y fundada en la dignidad y la ética de los ciudadanos”. Así mismo, enfatizan en la equidad y la igualdad. Los artículos 2, 4, 5 y 6 del actual proyecto de ley de la Constitución de Cuba mantienen también su esencia con ligeras modificaciones: La Habana es ahora la capital del país después de la reestructuración de las provincias a partir de 2011. Entonces La Habana pasó a ser solo la capital y no dos como antes, mientras la antigua provincia Habana se dividió en la actual Artemisa y Mayabeque. Los símbolos patrios son la bandera de la estrella solitaria, el himno de Bayamo y el escudo de la palma real. “La ley define los atributos que los identifican, sus características, uso y conservación”, apunta el cuarto.

En el artículo 5 se reconoce al PCC como único en el país, se le agregan los ideales de Fidel Castro y el carácter de “fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado” se sustenta en “su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo”. Así mismo, se enfatiza su necesidad para “preservar y fortalecer la unidad patriótica de los cubanos y por desarrollar valores éticos, morales y cívicos”. En el caso del sexto artículo la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) se define como la “organización de la juventud cubana de vanguardia”. Los eslóganes revolucionarios de toda la vida llevados a la carta magna.

La retórica anticapitalista, tan utilizada por Fidel Castro durante su vida, puede aparecer disminuida en la Constitución que ahora se presenta. De hecho, en el documento de 2018 no aparece ni una vez la palabra ‘capitalismo’ o ‘capitalista’. Esta última solo está en el Preámbulo para referirse a la “explotación de capitalistas y terratenientes” antes de 1959, pero no en ningún artículo de la Constitución abierta a debate. Pero, si tenemos en cuenta que los ideales fidelistas pasan a formar parte de “la norma suprema del país” y del partido único, el recelo hacia el capitalismo sigue presente. Como vimos en la anterior entrega, en el Preámbulo se suprime un párrafo donde se dice que “sólo en el socialismo y el comunismo, cuando el hombre ha sido liberado de todas las formas de explotación: de la esclavitud, de la servidumbre y del capitalismo, se alcanza la entera dignidad del ser humano”. Así mismo en el artículo 3, que ha sido modificado con el antiguo artículo 65 de 1976, se elimina la afirmación: “Cuba no volverá jamás al capitalismo”.

El artículo 3 del proyecto de Constitución de Cuba comienza con el 65 de 1976: “La defensa de la patria socialista es el más grande honor y el deber supremo de cada cubano. La traición a la patria es el más grave de los crímenes, quien la comete está sujeto a las más severas sanciones”. El carácter irrevocable del socialismo y del “sistema político y social revolucionario” se deja plasmado en la nueva norma suprema del país, aunque en la anterior estaba recogida desde la Ley de Reforma Constitucional del 26 de junio del 2002. Nada nuevo bajo el Sol. De hecho en la de 1976 decían lo mismo ensalzado con ‘retórica revolucionaria’: “El socialismo y el sistema político y social revolucionario establecido en esta Constitución, probado por años de heroica resistencia frente a las agresiones de todo tipo y la guerra económica de los gobiernos de la potencia imperialista más poderosa que ha existido y habiendo demostrado su capacidad de transformar el país y crear una sociedad enteramente nueva y justa, es irrevocable”. Esta frase ha sido eliminada totalmente. 

Del viejo artículo 3 se mantiene el derecho de los ciudadanos “de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución”. Una parte del artículo pasa a ser el actual artículo 10 donde se establece que la soberanía de la República de Cuba reside “intransferiblemente en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. El pueblo la ejerce directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y demás órganos del Estado que de ellas se derivan, en la forma y según las normas fijadas por la Constitución y las leyes”.

Sin embargo, el viejo artículo 10 de 1976 pasa a ser el artículo 8 de 2018 y se le agregan una serie de obligaciones a los representantes del Estado con el pueblo en el 9. En el artículo octavo se dice que “todos los órganos del Estado, directivos, funcionarios y empleados, tienen la obligación de observar estrictamente la legalidad socialista y velar por su respeto en la vida de toda la sociedad“. Mientras en el noveno se afirma que “están obligados a respetar y atender al pueblo, mantener estrechos vínculos con este y someterse a su control, en las formas establecidas en la Constitución y las leyes“.

Por último, en el artículo 7 se dice que todos están obligados a cumplir con la Constitución porque es la norma suprema del Estado. El antiguo artículo séptimo sobre las organizaciones de masa pasa a ser ahora el 14, el 8 en el que se recogía la libertad religiosa pasa al 15 y el 9 está recogido en el 13. En una posterior entrega continuaremos con el análisis de ambas constituciones.

A continuación reproducimos cada línea de los 10 primeros artículos de la nueva y antigua Constitución de Cuba:

CAPÍTULO 1: PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA NACIÓN

ARTÍCULO 1:

2018: Cuba es un Estado socialista de derecho, democrático, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria e indivisible, fundada en el trabajo, la dignidad y la ética de sus ciudadanos, que tiene como objetivos esenciales el disfrute de la libertad política, la equidad, la justicia e igualdad social, la solidaridad, el humanismo, el bienestar y la prosperidad individual y colectiva.

1976: Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana.

ARTÍCULO 2:

2018: El nombre del Estado cubano es República de Cuba, el idioma oficial es el español y su capital es La Habana

1976: El nombre del Estado cubano es República de Cuba, el idioma oficial es el español y su capital es la ciudad de La Habana.

ARTÍCULO 3:

2018: La defensa de la patria socialista es el más grande honor y el deber supremo de cada cubano. La traición a la patria es el más grave de los crímenes, quien la comete está sujeto a las más severas sanciones. El socialismo y el sistema político y social revolucionario, establecidos por esta Constitución, son irrevocables. Los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución.

1976: En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. Ese poder es ejercido directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y demás órganos del Estado que de ellas se derivan, en la forma y según las normas fijadas por la Constitución y las leyes. (Esta primera parte pasa a ser el ARTÍCULO 10) Todos los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución. El socialismo y el sistema político y social revolucionario establecido en esta Constitución, probado por años de heroica resistencia frente a las agresiones de todo tipo y la guerra económica de los gobiernos de la potencia imperialista más poderosa que ha existido y habiendo demostrado su capacidad de transformar el país y crear una sociedad enteramente nueva y justa, es irrevocable, y Cuba no volverá jamás al capitalismo.

Art. 65: La defensa de la patria socialista es el más grande honor y el deber supremo de cada cubano. La ley regula el servicio militar que los cubanos deben prestar. La traición a la patria es el más grave de los crímenes; quien la comete está sujeto a las más severas sanciones.

ARTÍCULO 4:

2018: Los símbolos nacionales son la bandera de la estrella solitaria, el himno de Bayamo y el escudo de la palma real. La ley define los atributos que los identifican, sus características, uso y conservación.

1976: Los símbolos nacionales son los que han presidido por más de cien años las luchas cubanas por la independencia, por los derechos del pueblo y por el progreso social: la bandera de la estrella solitaria; el himno de Bayamo; el escudo de la palma real.

ARTÍCULO 5:

2018: El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado. Organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia la construcción del socialismo. Trabaja por preservar y fortalecer la unidad patriótica de los cubanos y por desarrollar valores éticos, morales y cívicos.

1976: El Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista.

ARTÍCULO 6:

2018: La Unión de Jóvenes Comunistas, organización de la juventud cubana de vanguardia, cuenta con el reconocimiento y el estímulo del Estado, contribuye a la formación en los jóvenes de los principios revolucionarios y éticos de nuestra sociedad, y promueve su participación activa en la edificación del socialismo.

1976: La Unión de Jóvenes Comunistas, organización de la juventud cubana de avanzada, cuenta con el reconocimiento y el estímulo del Estado en su función primordial de promover la participación activa de las masas juveniles en las tareas de la edificación socialista y de preparar adecuadamente a los jóvenes como ciudadanos conscientes y capaces de asumir responsabilidades cada día mayores en beneficio de nuestra sociedad.

ARTÍCULO 7:

2018: La Constitución es la norma suprema del Estado. Todos están obligados a cumplirla. Las disposiciones y actos de los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados, se ajustan a lo que esta prescribe.

1976: (Este pasa a ser el ARTÍCULO 14) El Estado socialista cubano reconoce y estimula a las organizaciones de masas y sociales, surgidas en el proceso histórico de las luchas de nuestro pueblo, que agrupan en su seno a distintos sectores de la población, representan sus intereses específicos y los incorporan a las tareas de la edificación, consolidación y defensa de la sociedad socialista.

ARTÍCULO 8:

2018: Todos los órganos del Estado, directivos, funcionarios y empleados, tienen la obligación de observar estrictamente la legalidad socialista y velar por su respeto en la vida de toda la sociedad.

1976: (Este pasa a ser el ARTÍCULO 15) El Estado reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa. En la República de Cuba, las instituciones religiosas están separadas del Estado. Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración.

Art. 10 Todos los órganos del Estado, sus dirigentes, funcionarios y empleados, actúan dentro de los límites de sus respectivas competencias y tienen la obligación de observar estrictamente la legalidad socialista y velar por su respeto en la vida de toda la sociedad.

ARTÍCULO 9:

2018: Los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados, están obligados a respetar y atender al pueblo, mantener estrechos vínculos con este y someterse a su control, en las formas establecidas en la Constitución y las leyes.

1976: (Este pasa a ser el ARTÍCULO 13) El Estado:

  1. a) realiza la voluntad del pueblo trabajador y

—encauza los esfuerzos de la nación en la construcción del socialismo;

—mantiene y defiende la integridad y la soberanía de la patria;

—garantiza la libertad y la dignidad plena del hombre, el disfrute de sus derechos, el ejercicio y cumplimiento de sus deberes y el desarrollo integral de su personalidad,

—afianza la ideología y las normas de convivencia y de conducta propias de la sociedad libre de la explotación del hombre por el hombre;

—protege el trabajo creador del pueblo y la propiedad y la riqueza de la nación socialista;

—dirige planificadamente la economía nacional;

—asegura el avance educacional, científico, técnico y cultural del país;

  1. b) como Poder del pueblo, en servicio del propio pueblo, garantiza

—que no haya hombre o mujer, en condiciones de trabajar, que no tenga oportunidad de obtener un empleo con el cual pueda contribuir a los fines de la sociedad y a la satisfacción de sus propias necesidades;

—que no haya persona incapacitada para el trabajo que no tenga medios decorosos de subsistencia;

—que no haya enfermo que no tenga atención médica;

—que no haya niño que no tenga escuela, alimentación y vestido;

—que no haya joven que no tenga oportunidad de estudiar;

—que no haya persona que no tenga acceso al estudio, la cultura y el deporte;

  1. c) trabaja por lograr que no haya familia que no tenga una vivienda confortable.

ARTÍCULO 10:

2018: En la República de Cuba la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. El pueblo la ejerce directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y demás órganos del Estado que de ellas se derivan, en la forma y según las normas fijadas por la Constitución y las leyes.

1976: (Este pasa a ser el ARTÍCULO 8) Todos los órganos del Estado, sus dirigentes, funcionarios y empleados, actúan dentro de los límites de sus respectivas competencias y tienen la obligación de observar estrictamente la legalidad socialista y velar por su respeto en la vida de toda la sociedad.

Art. 3 En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. Ese poder es ejercido directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y demás órganos del Estado que de ellas se derivan, en la forma y según las normas fijadas por la Constitución y las leyes.

CONTINUARÁ

Constitución de Cuba: 2018 vs 1976 (I): preámbulo

Desde el preámbulo del anteproyecto de ley de la Constitución de Cuba, hecho público esta semana para su posterior debate por los ciudadanos del 13 de agosto al 15 de noviembre y su aprobación en un referéndum que aún no tiene fecha establecida, se notan los cambios en el lenguaje de la dictadura de los Castros. Aunque no podemos obviar que Raúl Castro supervisó personalmente este texto, en elaboración desde 2013, el país ahora presidido por Miguel Díaz-Canel quiere dar una imagen de abandonar la utopía comunista para centrarse en un nuevo socialismo caribeño que mira hacia países como China o Vietnam, donde convive con una economía netamente capitalista.

En una primera lectura del preámbulo se ve como abandonan la retórica más dura contra el capitalismo, recogida en la Constitución de 1976, porque ya reconocen la propiedad privada y necesitan de la inversión extranjera para remontar la economía. Eso sí, mantienen los enemigos necesarios de un sistema que lleva años más pendiente del imperialismo yanqui e incluso echando la culpa de todos los males dentro del país al colonialismo español, que a la mala gestión de sus organismos estatales, regidos por el Partido Comunista (PCC), cuyo primer secretario sigue siendo el propio Raúl.

Cuba se califica desde el preámbulo como “libre, independiente, soberana, democrática y de justicia social”, unos calificativos que podríamos poner en duda sobre todo por usar la palabra ‘democracia’ cuando se define en el artículo 5 que el (PCC) es el único partido y en la práctica no se permiten y se reprimen constantemente a cualquier intento de organizarse políticamente dentro del país. Se elimina la aspiración recogida en 1976 de que el objetivo final de Cuba es “edificar la sociedad comunista”. Y así mismo suprimen este párrafo donde se critica el capitalismo: “los regímenes sustentados en la explotación del hombre por el hombre determinan la humillación de los explotados y la degradación de la condición humana de los explotadores; de que sólo en el socialismo y el comunismo, cuando el hombre ha sido liberado de todas las formas de explotación: de la esclavitud, de la servidumbre y del capitalismo, se alcanza la entera dignidad del ser humano; y de que nuestra Revolución elevó la dignidad de la patria y del cubano a superior altura”.

Según el tabloide, la nueva carta magna cubana “se compone del preámbulo, 224 artículos (87 más que la Constitución de 1976), divididos en 11 títulos, 24 capítulos y 16 secciones. De la Constitución anterior de la República se mantienen 11 artículos, se modifican 113 y se eliminan 13”. Desde la aprobación en 1976, la Constitución ha tenido posteriores reformas como en 1978 cuando cambiaron el nombre de la Isla de Pino a Isla de la Juventud, las modificaciones hechas en 1992 para regular la actividad de los organismos estatales y los derechos de los ciudadanos extranjeros en el país y la más reciente de 2002 que estableció el carácter irrevocable del socialismo y del sistema político y social revolucionario por ella diseñado, así como que las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con otro Estado no pueden ser negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera.

Entre los cambios más palpables, aunque minúsculos, están que en los antecesores recogidos en la anterior Constitución se omite por ejemplo el exterminio de los aborígenes y se quitan a “los obreros, campesinos, estudiantes e intelectuales” como los que lucharon contra el dominio imperialista para incluir a todos los cubanos. Es de destacar que la carta magna de 2018 no hace mención a los fundadores de “las primeras organizaciones de obreros y de campesinos y de los movimientos marxista y marxista-leninista”, como si hacía la de 1976. Y se reconoce al pueblo por “la resistencia épica y unidad”.

Pese a que cuando Fidel Castro falleció dejó dicho que no quería ninguna exaltación a su figura, una ironía cuando su cara y sus frases están presentes en Cuba desde hace años, su ideario se incluye como guía del país junto al de José Martí. Así mismo, se omite el apoyo “en el internacionalismo proletario” y en “la amistad fraternal, la ayuda, la cooperación y la solidaridad de los pueblos del mundo, especialmente los de América Latina y del Caribe”, para tener como identificación y aspiración de los cubanos el concepto de Revolución dado por el Comandante revolucionario el 1 de mayo de 2000, aunque no está íntegro en la Constitución:

Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.

A continuación reproducimos cada línea del preámbulo nuevo y antiguo de la Constitución de Cuba:

NOSOTROS, CIUDADANOS CUBANOS,

2018: inspirados en el heroísmo y patriotismo de los que lucharon por una Patria libre, independiente, soberana, democrática y de justicia social, forjada en el sacrificio de nuestros antecesores;

1976: herederos y continuadores del trabajo creador y de las tradiciones de combatividad, firmeza, heroísmo y sacrificio forjadas por nuestros antecesores;

2018: por los aborígenes que se resistieron a la sumisión;

1976: por los aborígenes que prefirieron muchas veces el exterminio a la sumisión;

2018: por los esclavos que se rebelaron contra sus amos;

1976: por los esclavos que se rebelaron contra sus amos;

2018: por los que despertaron la conciencia nacional y el ansia cubana de patria y libertad;

1976: por los que despertaron la conciencia nacional y el ansia cubana de patria y libertad;

2018: por los patriotas que en 1868 iniciaron las guerras de independencia contra el colonialismo español y los que en el último impulso de 1895 las llevaron a la victoria de 1898, que les fuera arrebatada por la intervención y ocupación militar del imperialismo yanqui;

1976: por los patriotas que en 1868 iniciaron las guerras de independencia contra el colonialismo español y los que en el último impulso de 1895 las llevaron a la victoria de 1898, que les fuera arrebatada por la intervención y ocupación militar del imperialismo yanqui;

2018: por los que lucharon durante más de cincuenta años contra el dominio imperialista, la corrupción política, la falta de derechos y libertades populares, el desempleo y la explotación impuesta por capitalistas y terratenientes;

1976: por los obreros, campesinos, estudiantes e intelectuales que lucharon durante más de cincuenta años contra el dominio imperialista, la corrupción política, la falta de derechos y libertades populares, el desempleo y la explotación impuesta por capitalistas y terratenientes;

2018: (…)

1976: por los que promovieron, integraron y desarrollaron las primeras organizaciones de obreros y de campesinos, difundieron las ideas socialistas y fundaron los primeros movimientos marxista y marxista-leninista;

2018: por los integrantes de la vanguardia de la generación del centenario del natalicio de Martí, que nutridos por su magisterio nos condujeron a la victoria revolucionaria popular de enero de 1959;

1976: por los integrantes de la vanguardia de la generación del centenario del natalicio de Martí, que nutridos por su magisterio nos condujeron a la victoria revolucionaria popular de Enero;

2018: por los que, con el sacrifico de sus vidas, defendieron la Revolución contribuyendo a su definitiva consolidación;

1976: por los que, con el sacrifico de sus vidas, defendieron la Revolución contribuyendo a su definitiva consolidación;

2018: por los que masivamente cumplieron heroicas misiones internacionalistas;

1976: por los que masivamente cumplieron heroicas misiones internacionalistas;

2018: por la resistencia épica y unidad de nuestro pueblo;

1976: (…)

GUIADOS

2018: por el ideario y el ejemplo de Martí y Fidel, y las ideas político-sociales de Marx, Engels y Lenin;

1976: por el ideario de José Martí y las ideas político-sociales de Marx, Engels y Lenin;

APOYADOS

2018: (…)

1976: en el internacionalismo proletario, en la amistad fraternal, la ayuda, la cooperación y la solidaridad de los pueblos del mundo, especialmente los de América Latina y del Caribe;

DECIDIDOS

2018: a llevar adelante la Revolución triunfadora del Moncada y del Granma, de la Sierra y de Girón que, sustentada en la más estrecha unidad de todas las fuerzas revolucionarias y del pueblo, conquistó la plena independencia nacional, estableció el poder revolucionario, realizó las transformaciones democráticas e inició la construcción del socialismo;

1976: a llevar adelante la Revolución triunfadora del Moncada y del Granma, de la Sierra y de Girón encabezada por Fidel Castro que, sustentada en la más estrecha unidad de todas las fuerzas revolucionarias y del pueblo, conquistó la plena independencia nacional, estableció el poder revolucionario, realizó las transformaciones democráticas, inició la construcción del socialismo y, con el Partido Comunista al frente, la continúa con el objetivo final de edificar la sociedad comunista;

CONSCIENTES

2018: de que, en la edificación del socialismo, el liderazgo del Partido Comunista de Cuba, nacido de la voluntad unitaria de las organizaciones que contribuyeron decisivamente al triunfo de la Revolución, y la unidad nacional, constituyen pilares fundamentales y garantías de nuestro orden político, económico y social;

1976: de que los regímenes sustentados en la explotación del hombre por el hombre determinan la humillación de los explotados y la degradación de la condición humana de los explotadores; de que sólo en el socialismo y el comunismo, cuando el hombre ha sido liberado de todas las formas de explotación: de la esclavitud, de la servidumbre y del capitalismo, se alcanza la entera dignidad del ser humano; y de que nuestra Revolución elevó la dignidad de la patria y del cubano a superior altura;

IDENTIFICADOS

2018: con los postulados expuestos en el concepto de Revolución, expresado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz el 1ro. de mayo del año 2000;

1976: (…)

DECLARAMOS

2018: nuestra voluntad de que la ley de leyes de la República esté presidida por este profundo anhelo, al fin logrado, de José Martí: “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto delos cubanos a la dignidad plena del hombre”;

1976: nuestra voluntad de que la ley de leyes de la República esté presidida por este profundo anhelo, al fin logrado, de José Martí: “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”;

ADOPTAMOS

2018: por nuestro voto libre, mediante referendo, la siguiente:

1976: por nuestro voto libre, mediante referendo, la siguiente:

CONSTITUCIÓN

CONTINUARÁ

Proyecto de Constitución de la República de Cuba (+ PDF)

El proyecto de Constitución de la República de Cuba ya está disponible para su conocimiento y debate por los ciudadanos cubanos. El diario oficialista Granma ha hecho público el tabloide en formato PDF que se comercializará en el país al precio de 1 CUC (peso cubano). El texto se debatirá entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre de este año para posteriormente someterse a un referéndum popular.

Hasta esta semana no se había hecho público el proyecto íntegro, solo se habían desvelado por el propio Gobierno cubano algunos cambios como el reconocimiento de la propiedad privada, salvo en el caso de la propiedad de la tierra donde el Estado sigue teniendo mayor potestad, el cambio de concepción del matrimonio como la unión entre dos personas y no solo entre un hombre y una mujer, así como la creación de una nueva figura en la dirección del país: el cargo de primer ministro.

No se esperan cambios sustanciales en este texto que se lleva elaborando unos años por las altas esferas de Cuba, bajo la atenta tutela de Raúl Castro Ruz, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), que sigue siendo el órgano supremo en Cuba. Hay cosas que siguen iguales como en la Constitución de 1976. ¿Maquillaje o primeros pasos hacia una nueva re-evolución de la ‘Revolución’? Solo el tiempo lo dirá y las acciones de la jefatura militar del país.

¿Primer ministro en Cuba? Breve historia

El periódico oficial Granma ha confirmado la creación de la figura del Primer Ministro de Cuba, que dirigirá el Consejo de Ministros, máximo órgano ejecutivo y administrativo y constituye el Gobierno de la República. Hasta 1976 existió este cargo. El pasado 19 de abril el presidente saliente Raúl Castro señaló que la nueva Carta Magna incluiría esta figura, cuya principal función antes era asistir al Presidente de la República, ahora Miguel Díaz-Canel.

No obstante, se desconoce qué hará y quién será el nuevo primer ministro de Cuba. ¿Será de la vieja o la nueva guardia? El recién elegido presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel no sólo tendría que lidiar con la vigilancia de Raúl Castro desde el Partido Comunista de Cuba (PCC), sino con esta figura. Según el analista Carlos Alberto Montaner, en el diario El País, es un intento de “fragmentar la autoridad”, una “ingeniería administrativa” para crear “balances de poder” entre distintos sectores del régimen al verse agotado el modelo del poder unitario en torno a figuras históricas de liderazgo como Fidel Castro (1926-2016) o Raúl Castro, de 87 años.

Fue en la Constitución de 1940 donde se creó este cargo. Entonces el primer ministro era designado junto al resto de los integrantes del Consejo de Ministros por el Presidente de la República. El Primer Ministro y este consejo son responsables de sus actos ante cualquiera de las dos cámaras del Congreso (Cámara de Diputados y el Senado). Cualquiera de las dos cámaras podrá retirarle su confianza. Desde 1976 Cuba solo cuenta con una única cámara, la Asamblea Nacional. En la Constitución cubana de 1976 y en vigencia actualmente el Consejo de Ministros es el encargado de la administración del Estado y constituye el Gobierno. La encabeza el Presidente de la República que es a su vez el Presidente del Consejo de Ministros.

El 16 de febrero de 1959, en el Palacio Presidencial de La Habana, Fidel Castro tomó posesión como Primer Ministro del Gobierno revolucionario. Entonces era presidente provisional Manuel Urrutia Lleó, quien renunció en julio de ese mismo año. Osvaldo Dorticós Torrado ocupó el cargo de presidente de Cuba del 17 de julio de 1959 hasta el 2 de diciembre de 1976. Era un cargo decorativo porque la Ley Fundamental de 1959 concedía más poder al Primer Ministro, Fidel Castro. Dorticós se suicidó en 1983.

Fidel Castro pronuncia un discurso después de la toma de posesión del cargo de Primer Ministro en el Palacio Presidencial en La Habana, el 16 de febrero de 1959.

El 7 de febrero de 1959 entró en vigor la Ley Fundamental en Cuba que precedió a la Constitución de 1976. Aunque en la ley en sí se da más peso al Presidente que al Primer Ministro, Fidel Castro dirigió todo desde ese cargo hasta mediados de los 70. En total, Castro tuvo 49 años con el poder del país caribeño en sus manos: desde el 16 de febrero de 1959 al 24 de febrero de 2008. Esta ley transfirió las atribuciones del poder legislativo al poder ejecutivo, específicamente al Consejo de Ministros, apunta el historiador cubano Rafael Rojas en su análisis ‘La soledad constitucional del socialismo cubano’.

“El carácter ‘no delegable’ de esas atribuciones, que hacían del Consejo de Ministros un ‘órgano legislativo’, con facultades para legislar y ejecutar, por decreto, las principales medidas del gobierno revolucionario”, apunta Rojas. De acuerdo con esta ley, la iniciativa de las leyes competía al Consejo de Ministros y al Presidente, al Tribunal Supremo, al Tribunal Electoral, al Tribunal de Cuentas y a más de 10 000 ciudadanos electores. Pero, casi la totalidad vino del primero y el segundo. “La Ley Fundamental de febrero de 1959, aunque restablecía las libertades públicas de la Constitución del 40, no careció continuidades con los estatutos constitucionales de la dictadura”, agrega Rojas.

Primer Ministro de Cuba

  • Carlos Saladrigas Zayas (1940-1942)
  • Ramón Zaydín (1942-1944)
  • Anselmo Alliegro y Milá (1944)
  • Félix Lancís Sánchez (1944-1945)
  • Carlos Prío Socarrás (1945-1947)
  • Raúl López del Castillo (1947-1948)
  • Manuel Antonio de Varona (1948-1950)
  • Félix Lancís Sánchez (1959-1951)
  • Óscar Gans (1951-1952)
  • Fulgencio Batista (1952)
  • VACANTE del 4 de abril de 1952 hasta el 14 de agosto de 1954
  • Andrés Domingo y Morales del Castillo (1954-1955)
  • Jorge García Montes (1955-1957)
  • Andrés Rivero Agüero (1957-1958)
  • Emilio Núñez Portuondo (1958)
  • Gonzalo Güell (1958-1 de enero de 1959)
  • Fidel Castro Ruz (16 de febrero de 1959-1976)

A partir de 1976 se suprime la figura del primer ministro y se unifica en un único cargo:

Presidente del Consejo de Estado y de Ministros:

  • Fidel Castro Ruz (3 de diciembre de 1976-24 de febrero de 2008)
  • Raúl Castro Ruz (24 de febrero de 2008-19 de abril de 2018)
  • Miguel Díaz-Canel (19 de abril de 2018-actualidad)

Nueva Constitución de Cuba: más de lo mismo

El borrador de la nueva Constitución de Cuba se debatirá este fin de semana y el lunes (21, 22 y 23 de julio) por los diputados de la Asamblea Nacional. Cuando el actual presidente del país, Miguel Díaz-Canel, juró el cargo el pasado 19 de abril prometió esta reforma y anunció la creación de la figura del Primer Ministro. A esta promesa se suman otras avanzadas en el periódico estatal Granma. La nueva carta magna cubana pasará de 137 artículos a 224 y será sometida a votación, pero se puede dar por válido ya los cambios y eslóganes del Gobierno dictadura que dirige el país desde 1959.

Economía: 

Cuba reconoce “el papel del mercado y de nuevas formas de propiedad, entre ellas la privada“. Pero, se mantiene como sistema económico “la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y la planificación como componente principal de dirección”. La empresa estatal es “el sujeto principal de la economía nacional y se le reconoce su autonomía como principio esencial de funcionamiento”. La inversión extranjera se “ratifica constitucionalmente” como importante “para el desarrollo económico del país, con las debidas garantías”. En cuanto a la tierra, la propiedad privada “mantiene un régimen especial, con limitaciones para su transmisión y el derecho preferente del Estado a su adquisición mediante su justo precio”.

La propiedad privada será reconocida en la nueva Constitución de Cuba. Ernesto Mastrascusa (EFE)

Ciudadanía: 

El texto propone el principio de ciudadanía efectiva consistente en que “los ciudadanos cubanos, en el territorio nacional, se rigen por esa condición y no pueden hacer uso de una ciudadanía extranjera“. O sea Cuba sigue sin reconocer otras nacionalidades. Habrá que ver en qué se materializa este principio, por poner un ejemplo si un cubano radicado en el extranjero pierde su ciudadanía cubana, una vez en el país debe pagar los servicios de salud como si fuera un extranjero.

El anteproyecto “ratifica el acceso y la gratuidad en cuanto a la atención, protección y recuperación de los servicios de salud, así como en la educación, desde la enseñanza preescolar hasta la universitaria de pregrado”. Los cubanos tendrán la libertad de “profesar o no creencias religiosas, a cambiarlas y a practicar la de su preferencia con el debido respeto a otros credos y de conformidad con la ley”. El Estado, la sociedad y las familias tienen “la obligación de proteger y asistir a los adultos mayores, así como la atención requerida por las personas discapacitadas para su rehabilitación y el mejoramiento de la calidad de vida”.

La igualdad adquiere mayor desarrollo, al incorporar a los ya existentes, entre otros, la no discriminación por identidad de género, origen étnico y discapacidad. El proyecto establece que los derechos de las personas solo están limitados por los derechos de los demás, la seguridad colectiva, el bienestar general, el respeto al orden público, la Constitución y la ley.

Se definen además deberes cívicos y políticos a cumplir por los ciudadanos, entre ellos, contribuir a los gastos públicos; guardar el debido respeto a las autoridades y sus agentes; conservar y proteger los bienes y recursos que se ponen al servicio de todo el pueblo.

Justicia: 

La Constitución reconocerá “la presunción de inocencia; la reinserción social de las personas privadas de libertad; ser tratados con respeto a su dignidad e integridad psíquica, física y moral, así como ser procesado y condenado por tribunal competente, independiente, imparcial y preestablecido legalmente”. Se precisan mecanismos de defensa de las personas ante los tribunales de justicia para la salvaguarda de sus derechos, ante la acción u omisión indebida en sus funciones de los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados. “En cuanto a los tribunales la principal novedad consiste en la posibilidad de integrarse de manera colegiada o no en los actos de impartir justicia y la no participación obligatoria en todos los casos de jueces legos”.

Política Exterior:

En cuanto a las relaciones internacionales de Cuba se incorporan:

  • la promoción del respeto al derecho internacional y a la multipolaridad entre los Estados
  • el repudio a toda forma de terrorismo, en particular el terrorismo de Estado
  • el rechazo a la proliferación y uso de armas nucleares, de exterminio en masa u otras con efectos similares
  • la protección y conservación del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático
  • la democratización del ciberespacio y condena su uso con fines subversivos y desestabilizadores de naciones soberanas

Definición del Estado cubano:

Según este anteproyecto, Cuba “es un estado socialista de derecho, democrático, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria e indivisible, fundada en el trabajo, la dignidad y la ética de sus ciudadanos, que tiene como objetivos esenciales el disfrute de la libertad política, la equidad, la justicia e igualdad social, la solidaridad, el humanismo, el bienestar, y la prosperidad individual y colectiva”.

El carácter socialista del país sigue invariable y “se incorporan dentro de sus fines esenciales, entre otros, la promoción de un desarrollo sostenible que asegure la prosperidad individual y colectiva, trabajar por alcanzar mayores niveles de equidad y justicia social, así como preservar y multiplicar los logros de la Revolución”.

Estructura del Estado:

Los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados tienen la obligación de respetar y atender al pueblo, mantener estrechos vínculos con este y someterse a su control. El anteproyecto propone la creación del cargo de Primer Ministro que dirigirá el Consejo de Ministros, máximo órgano ejecutivo y administrativo y constituye el Gobierno de la República. Se instauran las figuras del del Presidente y Vicepresidente de la República. El Presidente ostenta la condición de jefe de Estado, es elegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular, entre sus diputados, por un periodo de cinco años, y puede ejercer ese cargo hasta dos mandatos consecutivos, luego de lo cual no lo puede desempeñar nuevamente.

La Asamblea Nacional del Poder Popular sigue siendo el “órgano supremo del Estado y único con potestad constituyente y legislativa”. El Consejo de Estado se mantiene como el órgano permanente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, con la particularidad de que el presidente, vicepresidente y secretario de aquella, lo son a la  vez del Consejo de Estado, con lo que se pretende lograr una mayor continuidad y vinculación entre ambas instituciones. Así mismo, se incorpora como “órganos estatales de rango constitucional” a la Contraloría General de la República e instituir al Consejo Electoral Nacional para atender lo relativo a los procesos electorales en el país. Pero, el Partido Comunista de Cuba sigue siendo la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado.

Mayor autonomía local

Las asambleas provinciales del Poder Popular y su órgano de administración se eliminan. El anteproyecto propone crear “un Gobierno Provincial, integrado por un Gobernador y un Consejo a ese nivel, conformado por los presidentes de las asambleas municipales del Poder Popular y los intendentes (dirigen el Consejo de Administración Municipal)”. El mandato de los delegados municipales se extenderá a cinco años. Los municipios pasarán a tener autonomía “en cuanto a su gestión, con la finalidad de buscar una atención más rápida y eficiente a los problemas y reclamos de la localidad”. En este sentido, se detalla “la posibilidad de convocar consultas populares de asuntos de interés de la localidad, el derecho de la población a proponer análisis de temas en las asambleas y la correcta atención a las solicitudes, planteamientos, quejas y denuncias de los ciudadanos”.