Archivo de la etiqueta: Cádiz

PRENSA: El Giraldillo 09/2014 Lola Montero

CÁDIZ DESDE SUS SALINERAS.

DIÁLOGO ENTRE LAS ARTES. (página 37 de la edición impresa o PDF)
Del 26/09 a 02/11/2014 . Exposición de LOLA MONTERO. SALINAS. GALERÍA BENOT. Ave. Ramón de Carranza, 10. De lunes a viernes de 10:30 a 14:00h y de 18 a 20:30h. Sábados de 10:30 a 13:30. 956 22 86 81. www.galeriabenot.com www.lolamontero.com CÁDIZ
Cádiz, Sanlúcar de Barrameda, San Fernando y Puerto Real son el objeto de inspiración de la pintora gaditana Lola Montero para esta exposición donde no solo habrá color y olor a sal, sino muchas palabras a partir de los cuadros expuestos e incluso videomontajes. Todo lo que rodea las salinas de estas localidades es recogido por el pincel de Montero en más de una veintena de obras, tratando de ser fiel a la vida marcada por la sal. Así, este elemento junto al mar y la libertad de quienes habitan estos rincones llenos de agua, sol y viento, son el pretexto de Montero para aunar en una misma exposición más de una expresión artística. Y es que juntos a su obra, unos quinces poetas españoles han contribuido con su palabra certera sobre la vida cerca de las salinas. Entre ellos Cecilia Álvarez, Enrique Barrero Rodríguez, Francisco Caro, Manuel Cortijo Rodríguez, Jorge de Arco, cuyos versos y los de otros, podrán ser leídos en la Galería Benot y que luego formarán parte de un libro preparado con motivo de la muestra. En la inauguración de la exposición, el público también disfrutará de un preámbulo musical a cargo de la violinista Yolanda González y el guitarrista Serafín Arriaza. Salinas explotadas y salinas abandonadas a la naturaleza, son recogidas por la pintora gaditana que vuelve a su ciudad natal entre ruinas silentes, tajos abandonados, casas de salineros y ruinas silentes, en una exhibición donde el arte dialoga con la complicidad de amigos.

Sanlúcar de Barrameda

Aún no conozco la ciudad de Cádiz, dicen que me gustará mucho porque el parecido con La Habana es muchísimo, cuando vaya por allá les cuento con imágenes. Pero, sí estuve en Sanlúcar de Barrameda, un pueblo de esta provincia andaluza que rebosa mar por todos sus poros. Siempre me gusta contar algo de lo vivido en estos lugares, pero encontré este poema de José Manuel Álvarez en su blog Cuaderno de Poesía y prefiero conozcan Sanlúcar a través de su poesía y mis fotos, nos vemos. 


Atardecer en Sanlúcar,
Sanlúcar la marinera,

la de los tentadores vinos,

Sanlúcar, de Barrameda.


Atardecer en la playa

caminando sobre la arena,

es mi único consuelo

para alejarme de mis penas.

Recuerdos de años atrás

afluyen a mi cabeza,

mientras un lejano juanelo regresa

ayudado por la marea.

El barquito navega deprisa,

rodeado de gaviotas,

con un vaivén característico,

golpeado por las olas.

Mis pisadas son borradas por las olas

caminando por la orilla,

son nefastos recuerdos que aparté

del camino de mi vida.

Recuerdos de mi niñez

y de mi edad mas avanzada,

aquella vaga ilusión,

o aquella experiencia amarga.

Poco a poco, lentamente

entre la mar se va sumergiendo,

ofreciendo un rojizo resplandor,

el sol se va muriendo.

Las cobrizas nubes de la lejanía

moradas se van tornando,

siendo envueltas por la noche

con su negro y apagado manto.

Los últimos rayos del día

se reflejan sobre el agua,

construyendo una hermosa estela,

una hermosa estela dorada.

Atardecer en Sanlúcar,

un alucinante espectáculo,

un tesoro nostálgico y enigmático,

para los que saben mirarlo.


José Manuel Monge, Sanlúcar de Barrameda en 1980.

Sanlucar de Barrameda Cadiz

Sanlucar de Barrameda Cadiz

Sanlucar de Barrameda Cadiz

Sanlucar de Barrameda Cadiz

Sanlucar de Barrameda Cadiz

Sanlucar de Barrameda Cadiz

Sanlucar de Barrameda Cadiz
MUCHAS MÁS FOTOS EN EL ÁLBUM ANDALUCÍA 

Verano… en Chipiona

Desde hoy comienza oficialmente el verano en el hemisferio Norte y por tanto en territorio español. Como pueden imaginar lo primero que nos viene a la mente es playa y descanso. A mí la primera no me hace mucho swing, solo a partir de las 6 de la tarde creo que se disfruta más del Sol, la segunda idea me gusta más, aunque descansado estoy hace unos meses.

He vivido casi toda mi vida en Cuba donde ni por enterados nos damos de los cambios de estaciones: calor o frío, ahí se quedan las posibilidades climáticas del Caribe. Por eso me resulta curioso sentir el otoño, el invierno, la primavera y el verano en todos sus matices.

El pasado fin de semana me adelanté al verano y fui a la playa en Chipiona, un pueblo de la provincia de Cádiz donde se respira el aire fresco del Mar Mediterráneo. Digan lo que digan, la cercanía del mar da a los sitios un toque diferente a las demás ciudades.

Lo sentía en La Habana, donde la fiesta y el baile nos viene por las venas a los habaneros y a todos los cubanos. En Chipiona se veía igual, aunque igual me recordaba a Varadero o mi pueblo Playa Baracoa. La sencillez de la gente, el nivel de libertad que te otorga la inminencia de las aguas, estaba presente en ese municipio de Cádiz.

Cuando entraba al pueblo lo primero que me dicen es que la cantante Rocío Jurado vivió allí. De hecho su casa está llena de escritos en las paredes con reclamos como “¿Por qué te fuiste Rocío?” Muchos eran los que tiraban fotos a la vivienda, pero yo se las debo.

Si algo me impactó de Chipiona es que la Virgen de Regla, una de las vírgenes negra de la religión católica, según me dicen salió de ahí. En Cuba hay un municipio de La Habana que lleva ese nombre, Regla, y no pude dejar de pensar la visita que le debía a esa patrona y en algunas amigas de gran devoción hacia ella.

Faro, playa, casas, hoteles, bulevar, a Chipiona solo le falta el malecón para ser La Habana. Aunque ya he oído de más de uno que Cádiz y la Habana son muy parecidas, un día de estos le hago la visita.

Supongo que sí, porque en Chipiona encontré una exposición del Carnaval y se veía la gente tan bullanguera como las de Cuba. Si bien del otro lado del Atlántico la mulatas despampanantes toman las calles para deleite de todos, aquí hasta el más pinto se veía con un disfraz en plena avenida.

Por Chipiona caminé como quien camina por un sitio conocido, pero sin saber a dónde iba, o qué estaba buscando. A veces uno se siente perdido, pero seguro. Acostumbrado a caminar por la capital de Cuba y cuando estaba desorientado coger mi malecón, ahí me pasó lo mismo. Será la presencia del mar que nunca te deja desorientarte.  

Este verano espero volver otro día a Chipiona, seguro lo disfrutaré más… me encantó el sabor de la playa y son muchos los días de calor que nos esperan en España -93 días y 15 horas para ser exactos-, así que un buen chapuzón de vez en cuando viene como anillo al dedo. Y si no me crees, pásate un día por Sevilla…